Blogia

Francisco Arias Solís

Foro Libre: Homenaje a Juana de Ibarbourou

 

FORO LIBRE

ASOCIACION CULTURAL, ARTISTICA Y LITERARIA (Fundada en 1992)

 

Francisco Arias Solís - Presidente ~ Plaza San Severiano, 2 ~ 11007 - CADIZ

URL: http://www.internautasporlapaz.org

 

 

Tómame ahora que aun es temprano

y que llevo dalias nuevas en la mano.

Tómame ahora que aun es sombría

esta taciturna cabellera mía”.

Juana de Ibarbourou.

HOMENAJE DE FORO LIBRE A JUANA DE IBARBOUROU

 

El próximo lunes, día 13 de julio, a las 20.30 horas, en la cafetería-restaurante El Cantábrico (Avda. Cayetano del Toro, 21 - Cádiz), la Asociación Cultural, Artística y Literaria FORO LIBRE celebrará un encuentro literario sobre la vida y la obra de la poetisa uruguaya Juana de Ibarbourou (1895-1979), con motivo del 30º aniversario de su muerte.


La aparición en las letras de la América española a principios del siglo XX de las poetisas Gabriela Mistral, Alfonsina Storni, Delmira Agustini, Juana de Ibarbourou y Dulce María Loynaz, constituye uno de los hechos más notables de toda la historia de la cultura hispánica.
 
Desde 
Las lenguas de diamante  (1919) hasta Perdida (1950), los poemarios de Juana de Ibarbourou resumen la crónica del tiempo, de la infancia, juventud y vejez. La sensualidad matiza esas épocas, o mejor, esas épocas van matizando la caducidad al modo de estaciones; la infancia de Lenguas de diamante será mañana de primavera; la juventud de Raíz salvaje (1920), un mediodía de verano; La rosa de los vientos (1930), un atardecer otoñal y el último libro, Perdida, la noche de invierno que asola a la poetisa con su melancolía. Si bien, lo que domina en la poesía de Juana de Ibarbourou es la primavera: el júbilo, la explosión pagana de la vida.

Llamada por Alfonso Reyes “Juana de América” y proclamada “Mujer de las Américas”. Se describe así misma “libre, sana, alegre, juvenil y morena”. Es nombrada miembro de número de la Academia de Letras del Uruguay y, desde 1950, fue presidenta de la Sociedad de Escritores. En 1957 recibe el Gran Premio de Literatura de su país, y fue la primera persona en recibir la condecoración José Artigas, máximo galardón uruguayo. Juana de Ibarbourou muere en Montevideo el 15de julio de 1979.

 

Sus poemas de tono melancólico y grave se centraron en la realidad cotidiana y rechazaron el alambicamiento de los versos modernistas. A Ibarbourou se le considera una de las figuras claves de la poesía hispanoamericana.

 

Francisco Arias Solís

 

No hagamos las paces con la guerra, ni tampoco levantemos guerras con la paz.

 

XIII Festival Poético por la Paz y la Libertad en memoria de Mario Benedetti.

 

URL: http://www.internautasporlapaz.org

 

Nicomedes Pastor Díaz por Francisco Arias Solís

 

NICOMEDES PASTOR DIAZ

(1811-1863)

Un sepulcro hallará mi dolor.

Un sepulcro es el lecho florido

que apetece mi anhelo postrero;

un sepulcro la dicha que espero;

pues no existe la dicha de amor.

Nicomedes Pastor Díaz.

 

LA VOZ DE UN ROMÁNTICO HONRADO

 

Pastor Díaz es, quizás, uno de los mejores y más puros representantes de la poesía romántica; sus versos lúgubres son de los pocos que merecen sobrevivir y su sentimiento de frustración se expresa en una lírica suave y añorante, lejos de las tremendistas exageraciones de otros poetas, dejando así abierto el camino hacia Bécquer.

 

Nicomedes Pastor Díaz tiene no sólo importancia en la poesía castellana, por ser precursor de Bécquer, sino también en la poesía gallega, por ser suyo el primer poema que se escribió en gallego en el siglo XIX

 

Nicomedes Pastor Díaz Corbelle nace en Vivero, provincia de Lugo, el 15 de septiembre de 1811. Estudió en el Seminario de Mondoñedo y en la Universidad de Santiago. Cuando Calomarde cierra la universidad gallega, se trasladó a la Universidad de Alcalá, en 1832. En Madrid mantuvo buenas relaciones con los conservadores, como Donoso Cortés y Serafín Estébanez Calderón, y con los liberales, como Espronceda, Ventura de la Vega y Larra, sin embargo, su gran amigo fue Zorrilla.

 

Pastor Díaz recibe el título de abogado en 1833, iniciando su carrera de éxitos tanto en la literatura como en la política. Literariamente participa en todas las actividades del movimiento romántico, cultivó el periodismo colaborando en las publicaciones El Artista, La Abeja y El Siglo y fue miembro de la Real Academia Española.

 

Fue un importante político de tendencia conservadora y ferviente monárquico, ocupando numerosos y altos cargos públicos. En 1835 fue nombrado Secretario Político de Santander. Funda, junto con Pacheco, Cárdenas y Ríos Rosas el periódico El Conservador. Su oposición a Espartero le lleva a ofrecer sus servicios a la Reina Gobernadora durante el conflicto de la Regencia, acto que le cuesta un breve periodo de prisión. Con el poeta sevillano Gabriel García Tassara funda el periódico El Heraldo, después del cierre de El Conservador.

 

Con la contrarrevolución de 1843, llegó el encumbramiento del poeta gallego y diputado por la Coruña que ocupó, en 1847, su primera cartera ministerial, Comercio-Instrucción y Obras públicas. En 1848 fue nombrado rector de la Universidad de Madrid y ese mismo año, Pastor Díaz lee en el Ateneo, de cuya junta fue socio fundador, sus Conferencias sobre los problemas del socialismo y publica su Diccionario de política.

 

En 1856, O’Donnell nombra a Pastor Díaz Ministro de Estado, pasando poco después a ser Consejero de Estado, accediendo al año siguiente a la Academia de Ciencias Morales y Políticas. Fue Senador del Reino desde 1858. Regresado O’Donnell al poder en 1863, le nombra Ministro de Gracia y Justicia. Pastor Díaz ya enfermo, ocupa la cartera por dos meses. A poco de retirarse de la vida pública su estado se agravó considerablemente, falleciendo en Madrid el 22 de marzo de 1863.

 

Pastor Díaz, a pesar de los altos cargos que ocupó, vivió y murió en la “honrada pobreza”, hasta el punto que, a poco de su muerte, hubo de concederse una pensión a su madre y hermanas para que pudiesen sobrevivir. “Pastor Díaz –decía Valera- vivió siempre con la mayor modestia, casi en la pobreza... Cuando murió no dejó un real y fue menester vender sus libros para pagar su pobre entierro”.

 

Entre su variada obra (ensayos históricos, biografías, etc.), destaca principalmente como poeta pues, aunque su obra más conocida sea una novela De Vistahermosa a la China (1858), ha dejado de tener interés para el lector. Pastor Díaz empezó muy joven a escribir poesía. De 1828, datan “Mi inspiración”, en castellano, y “Alborada” en gallego, publicada en la revista Museo. La obra poética de Pastor Díaz, recogida en sus Poesías de 1840, y completa, en la edición de sus Obras (1866) presenta una naturaleza variada que abarca desde el mero compromiso social (“A la Reina Gobernadora”) hasta la más sentida nostalgia y melancólica tristeza. A esta nota nostálgica y melancólica tristeza pertenecen sus mejores creaciones, especialmente cuando Pastor Díaz evoca aquellos parajes que guarda celosamente en sus memoria (“Mi reclusión”, “Al silencio”, “Al Eresma”, o la más conocida “La Sirena del Norte”), bien, cuando el alma del poeta se impregna de añoranza de sus riberas natales de Landrove o de sus amores juveniles (“Desvarío”, “Su mirar”, “Una voz”, “Ultimo amor”), sentimiento de añoranza que singulariza su poesía. Es en estos poemas en los que resaltan las cualidades más destacadas del poeta gallego: su irrefrenable fantasía y una peculiar sensibilidad poética, plena de ternura, unidas ambas por una sutil amargura que se transforma a veces en vago escepticismo. Su poesía muestra, finalmente otra faceta muy peculiar: su tendencia hacia lo misterioso y sobrenatural; es la expresión del sentimiento trágico del poeta ante la Naturaleza y el infinito (“A la luna”, “La mariposa negra”).

 

En 1951 Alvarez Blázquez encontró una égloga escrita en gallego que todos los eruditos están de acuerdo en atribuir a Pastor Díaz y que éste debió de componer antes de “Alborada”. Lleva por título “Egloga. Belmiro y Benigno” y en ella se cuenta la amistad de dos pastores que se consuelan de sus pesares amorosos. Cuando ya en 1932, Pastor Díaz se traslada a la Universidad de Alcalá, ya no vuelve a escribir en gallego, pero Galicia sigue presente en su poesía, convirtiéndose en genuino representante de la escuela norteña que luego continuará Enrique Gil.

 

Menéndez Pelayo antologó su composición “A la luna” entre las cien mejores poesías de la lírica de la lengua castellana. “Yo sólo oré sobre la yerta losa / donde no corre ya lágrima alguna ... / Báñala al menos tú, pálida luna... / ¡Báñala con tu luz!”.

 

Francisco Arias Solis

Solidaridad con el pueblo hondureño.

 

Si deseas participar en el XIII Festival Poético por la Paz y la Libertad

 

URL: http://www.internautasporlapaz.org

 

Envía tus poemas a pazylibertad@arrakis.es


Gracias.

Gerald Brenan por Francisco Arias Solís

 

GERALD BRENAN

(1894-1987)

 

A cavar, a plantar, a soñar de nuevo aprendió

y en la paz profunda a amar.”

Gerald Brenan

 

LA VOZ DE UN ENAMORADO DEL SUR

 

Gerald Brenan es una de las figuras más admirables de la cultura española de siglo XX. Títulos como el Laberinto español, Historia de la literatura española, San Juan de la Cruz, El rostro de España o Al Sur de Granada son libros imprescindibles hoy día para cualquier estudioso o simple interesado por la historia, la literatura y la antropología españolas. El rostro de España estuvo prohibido durante décadas en España, debido a que en su capítulo sobre Granada, Brenan daba por primera vez la pista del lugar exacto donde fue ejecutado y enterrado Federico García Lorca.

 

El famoso y reconocido hispanista Edvward Fitz Gerald Brenan nace en Sliema, isla de Malta, el 7 de abril de 1894. Al poco de nacer cayó gravemente enfermo y su padre, el teniente Brenan, solicita el traslado al cuartel general de su regimiento en Irlanda.

 

Los primeros tres años de su vida los pasa Gerald a caballo entre la familia de su madre en Irlanda y la de su padre en las cercanías de Londres. En 1897 zarpa para África del Sur. En 1899, llega a Sri Lanka, donde contrajo el tifus. En 1903 Gerald empezó sus estudios en Winton House, cerca de Winchester, en el condado de Hampshire. En 1908 Brenan entró en el Radley College (Abingdon, Oxfordshire). Sus padres habían decidido que siguiera la carrera militar. Al terminar su último año en Radley, Gerald se fuga en compañía de su amigo Hope. Brenan y Hope se reunieron en Francia, compraron un burro, “Mr. Bird”, y con poco dinero y unos cuantos libros se pusieron en ruta hacia el oriente. Brenan estaba influenciado por la sensibilidad similar a la predicada por el grupo Blomsbury con cuyos mandatarios mantuvo estrechas relaciones.

 

A principios de 1913, Brenan vuelve a su casa de Miserden. En la primavera de 1914 parte hacia Alemania para estudiar la lengua alemana. Al estallar la guerra se une al Quinto Batallón del Regimiento Gloucester. Cuando se licenció el día 14 de abril de 1919 ya había ascendido a capitán. El domingo 28 de septiembre de 1919 llega a La Coruña. Después de visitar Lugo, Astorga, Ávila, Madrid, Toledo, Aranjuez y Granada, recorre Las Alpujarras, y en el pueblo de Yegen (“Para mí, Yegen supuso la libertad” diría el escritor años más tarde, “la oportunidad de encontrarme a mí mismo y sentirme, por primera vez libre”), se alquiló la casa que hoy se conoce como “la casa del inglés”. Allí se encontró con un país y unas gentes que lo rebautizaron con el nombre de don Gerardo y que él no tardaría en adoptar como propio. La famosa época de Yegen va desde enero de 1920 hasta el 31 de mayo de 1934, fecha de la compra de una casa en Churriana, provincia de Málaga. Yegen fue testigo de su nacimiento y desarrollo como escritor profesional y también de sus primeros enamoramientos apasionados. En mayo de 1930 volvió a Inglaterra donde se hizo amante de la poetisa y novelista norteamericana Galmel Woolsey, con la que se casó en abril de 1931 en Roma.

 

El 18 de julio de 1936 le sorprendió en su casa de Churriana, a ocho kilómetros de la capital malagueña donde se había instalado a raíz de su matrimonio y donde Brenan había continuado recibiendo visitantes ilustres como Beltrand Russell. Y serían, precisamente, la vivencia de aquellos trágicos acontecimientos y su eventual dedicación periodística como corresponsal de guerra, los dos motivos que más decisivamente influirán en la posterior evolución de toda su obra investigadora y literaria. Forzado, en efecto, a abandonar España por su simpatía y apoyo al Gobierno republicano, Brenan se olvidó en principio de su vocación poética y se dedicó durante varios años a preparar y escribir su libro El laberinto español para comprender la historia reciente de España.

 

En septiembre de 1936 Brenan sale de España y después de mucho ir y venir, se establece en Aldbourne, donde alcanza su madurez como escritor. Su primera obra de esta época es Laberinto español. Gerald regresa a España, y en junio de 1953, empieza su segunda época de Churriana. En 1970 se traslada a la casa de la Cañada de las Palomas en Alhaurín el Grande, provincia de Málaga. En 1976 Gerald encuentra “la casa de sus sueños “ en Mecina Fondales y efectúa la compra de este nuevo hogar enclavado en Las Alpujarras. En 1977 Brenan realiza otra vuelta a sus orígenes el primer y único libro de poemas, The Magnetic Moment. En 1978 publica su último libro. En mayo de 1984 Gerald es trasladado a una residencia de ancianos londinenses. Al mes siguiente Brenan vuelve a su casa de Alhaurín el Grande. El 19 de enero de 1987 muere Gerald Brenan en el Hospital Civil de Málaga.

 

El destello poético, el genio crítico y la vivacidad intelectual y humana de este enamorado del Sur quedan patentes en la última de sus obras Thougts in a Dry Season, que recoge una serie de sentencias, aforismos y citas literarias sobre arte, filosofía y religión, literatura, sueños, personajes y lugares, que suponen en conjunto el testamento breniano. ”La literatura española –nos dijo Brenan- sobresale sobre todo por su poesía, pero también ha producido dos muy buenas novelas y un gran novelista, por no hablar de un brillante escritor satírico, Quevedo. La Celestina (...), Don Quijote (...) y Pérez Galdós (...)”.

 

“Vine a Andalucía como se va a una Universidad –contaba Brenan-, pero sin clases ni profesores ni más compañeros que mis propios libros. Por supuesto no podía imaginarme que terminaría quedándome aquí para casi toda mi vida”.

 

Brenan descendiente de una aristocrática familia inglesa es como la reencarnación de la bohemia de principios del siglo XX. Gerald asume una España peculiar, la vive se adentra en ella. Se marcha y vuelve de su raíz a su enamoramiento del Sur. Quizá entre todas, su novela trepidante, intensa, que es su vida, sea su mejor novela. En ella una parte importante es España. En 1985, les fueron a ver en su casa de la Cañada de las Palomas, con motivo de un homenaje en su 91 cumpleaños, tras preguntarle si quería escribir unas palabras, contestó con voz débil: “sí, quisiera escribir otra vez sobre España”.

 

Francisco Arias Solis

Paz y libertad.


Nuevo portal de Foro Libre e Internautas por la Paz y la Libertad

URL: http://www.internautasporlapaz.org.

 

 

José Mármol por Francisco Arias Solis

 

JOSE MÁRMOL

(1817-1871)

 

Su amante madre le robó la muerte;

a su tierra natal, la tiranía;

y del mundo también la hipocresía

robó su amor y su temprana muerte.”

José Mármol.

 

LA VOZ DEL AMOR A LA LIBERTAD

 

José Mármol escribió sus primeros versos en la pared del calabozo donde el dictador Juan Manuel de Rosas lo había engrillado en 1839: el énfasis con que él contaba una y otra vez esa circunstancia fue típicamente romántico: versos, dramas, novelas. Y también la circunstancia fue siempre la misma: la tiranía de Rosas. Cuando cayó Rosas, el poeta enmudeció.

 

José Mármol nació en Buenos Aires el 2 de diciembre de 1917 y murió en la capital argentina el 9 de agosto de 1871. Estudia Derecho, carrera que no termina. Mezclado en conspiraciones políticas, es encarcelado varias veces. Vive en Uruguay viaja por otros países de la América Latina. Senador, diputado y director de la Biblioteca Nacional.. Es el mayor intérprete de la lírica romántica Argentina. Su expresión poética tiene orquestación verbal. Mármol era un espíritu vehemente, impregnado del liberalismo europeo, que sentía en él mismo la opresión de su patria, sufriendo las persecuciones y el destierro, lugar común del romanticismo occidental.

 

Uno de los centros de mayor importancia para la historia del Romanticismo hispanoamericano es la Argentina, donde el nuevo clima se afirma por obra de un grupo de opositores al régimen de Rosas. Son los “Proscritos”, grupo del que formaban parte Echevarria, Alberdi, Sarmiento y Mármol, escritores destinados a caracterizar decididamente el panorama romántico hispanoamericano.

 

El amor a la libertad y el odio hacia la tiranía dominó toda la actividad de Mármol, como político y hombre de letras. Lo mejor de su obra poética está recogido en los Cantos de peregrino (1847), que escribió lejos de su patria, con motivo de un viaje lleno de aventuras entre Río de Janeiro y el Polo Sur, con un retorno imprevisto mientras trataba de llegar a Chile. En estas composiciones se percibe la influencia de Byron, poeta que con Espronceda y Zorrilla gozaba de las preferencias de Mármol.

 

El desprecio de Mármol por Rosas se manifiesta con tono encendido en una serie de poemas reunidos en Armonías (1851-1854); que en su tiempo obtuvieron una notable resonancia por la actualidad del tema y por el tono catilinario de las composiciones.

 

Mármol fue también dramaturgo y novelista; entre los dramas cabe recordar El poeta y El cruzado (1847). Su obra más famosa es la novela Amalia (1851-1855), al parecer la primera que se escribió en la Argentina, cumplida diatriba antirrosista y una de las novelas románticas latinoamericanas de mayor relevancia. En el libro se advierten numerosos desequilibrios, exceso de truculencia y exasperada preferencia por los detalles que insisten en una lúgubre espectacularidad. Lo que da vida a la obra es la sinceridad de la participación política. La novela tiene interés también por la abundancia de elementos autobiográficos, sin olvidar la vivacidad de los personajes presentados y los diálogos. Pese a todo, José Mármol no fue, como resulta evidente, gran narrador; su tendencia es más bien hacia el género folletinesco y Amalia perdura como testimonio de una época difícil de la vida argentina, de la participación apasionada del autor en la historia de su país, en una especie de novela histórica carente de construcción y, sin embargo, documento importante. A nosotros nos sigue interesando más el poeta romántico, el poeta que canta a la luna: “Es benigna tu luz, cual la mirada / de tierna madre y desgraciado hijo, / ven, y en su pecho su dolor prolijo / cálmale con tu luz inmaculada”.

 

Francisco Arias Solis

Solidaridad con el pueblo hondureño.

Nuevo portal de Foro Libre e Internautas por la Paz y la Libertad

URL: http://www.internautasporlapaz.org.

 

 

Jacinto Benavente por Francisco Arias Solís

 

JACINTO BENAVENTE

(1866-1954)

 

Dices bien; la vida es bella

aunque el amor no es eterno.”

Jacinto Benavente.

 

LA VOZ DEL AUTOR FAVORITO DE LA BURGUESIA

 

Un contemporáneo muy alejado de la temática noventayochista, Jacinto Benavente, se vincula a la generación del 98 por sus intentos renovadores. En esencia su teatro arranca en El nido ajeno (1894), del realismo de un Enrique Gaspar, tan contrario al efectismo de la alta comedia de Echegaray, para ir limando aristas formales y temáticas y alcanzar un tono medio de finura y elegancia característico de su dramaturgia. Oscila Benavente entre el realismo y el costumbrismo levemente tocado por el preciosismo que habían impuesto la época y el público burgués, al que divertía enfocando sus propios problemas con trazos irónicos. Su teatro sabe burlarse con malicia de una sociedad cosmopolita, adinerada y vacía que se aburre frívolamente en medio de su aristocracia de sangre o de papel moneda. El escepticismo es tanto en el dramaturgo que ni siquiera fustiga a esas clases sociales con saña: sonríe irónico, hace sátiras sin recargar las tintas mediante burlas nada retóricas, pero que carentes de fuerza intrínseca llegaba a divertir incluso a los burlados. Teatro moralizador, en suma, que carece de grandes conflictos, que no plantea grandes pasiones ni saca a escenas grandes personajes; un teatro medio que iba por otro sendero que el de Echegaray, encontrando Benavente una fórmula dramática que le llevó a ser el autor favorito de la burguesía de su tiempo.

 

Desde 1914 –con el inicio de la primera guerra mundial, que tantos cambios aportaría a la vida europea-, Benavente manifiesta su compromiso ideológico de una manera clara, uniéndose al bando germanófilo y separándose así de los más significativos intelectuales de la época, que apoyaban moralmente a los aliados.

 

La postura germanófila de Benavente contribuye a clarificar el decidido carácter reaccionario de la ideología que traspone en su obra. El término “reaccionario” debería, en el caso de Benavente, paliarse (o agravarse) con una tendencia clara que existe en el autor ya desde sus comienzos, que bien podría señalarse como oportunismo y que, en definitiva, se concreta en su afán de supervivencia, en su interés por crear una obra que encuentre eco inmediato en una popularidad extraordinaria.

 

El 12 de agosto de 1866 nace Jacinto Benavente en Madrid, en el barrio llamado un día del “Mentidero” o de los cómicos. En el Instituto de San Isidro, inicia sus estudios de bachillerato y en la Universidad Central estudia la carrera de Leyes.

 

A Benavente le gustaban las tertulias en torno a una mesa de café. En 1887, concurre por primera vez a una tertulia literaria, que tenía su sede en el viejo “Café Iberia”, situado en la Carrera de San Jerónimo. Desde esa primera tertulia pasando por la del café Levante, del café Castilla, el de Lisboa y Marfil hasta la de El Gato Negro, en la calle del Príncipe, está comprendida toda su vida literaria.

 

En 1892 publica su primer libro Teatro fantástico y en 1893 sale a la luz Versos, expansión lírica de un temperamento poético que no le abandonará a lo largo de toda su obra literaria. En este último año aparece también la primera serie de su famosa Carta de mujeres.

 

En 1894 se estrena su primera comedia El nido ajeno. Su prestigio se consolida firmemente tras el estreno de La noche del sábado (1903)- El 9 de diciembre de 1907 se estrena en el teatro Lara la comedia Los intereses creados. Esta obra, con Señora ama, La noche del sábado y la que había de estrenarse más tarde La malquerida (1913), formarán el cuadrilátero de las principales obras de Benavente.

 

Benavente declaró haber puesto el arte por encima de todas las creencias. “Yo quiero el arte –dijo- libre de toda influencia sectaria”. En 1912 fue nombrado miembro de la Real Academia Española. En 1922, estando camino de Chile recibió la noticia de que se le había concedido el premio Nobel. En 1928, la censura gubernativa prohibe el estreno del drama Para el cielo y los altares, al considerar que el drama encerraba cierta tendencia revolucionaria. Benavente durante la guerra civil permanece en la llamada zona republicana: primero en Barcelona y después en Valencia. Si bien, se incorporó a la otra zona tan pronto como pudo. En 1948 es nombrado presidente de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles. El 14 de julio de 1954, a los ochenta y siete años, fallece en su casa de Madrid, después de una corta enfermedad.

 

Benavente y otros maestros literarios, que decimos, del 98, Unamuno, Antonio Machado, Valle Inclán, Baroja, Azorín, Juan Ramón Jiménez..., maestros del mejor estilo literario de España, han llevado el lenguaje literario español, en prosa y verso, a una de las más altas y perfectas etapas de madurez que le conocemos en el tiempo.

 

“Soy uno de los que creen que nuestro Benavente no tiene hoy quien le supere como autor dramático”, nos dijo Unamuno, de este maestro de los que le han seguido y de los que le han negado.

 

Francisco Arias Solís

 

La primera condición para la paz es la voluntad de lograrla.

 

XIII Festival Poético por la Paz y la Libertad en memoria de Mario Benedetti.

URL: http://www.internautasporlapaz.org

 

 

Nicolás Fernández de Moratín por Francisco Arias Solís

 

NICOLAS FERNÁNDEZ DE MORATIN

(1737-1780)

 

 

Admiróse un portugués

de ver que en su tierna infancia

todos los niños en Francia

supieran hablar  francés.”

Nicolás Fernández de Moratín.

 

LA VOZ DE LA POESIA NEOCLASICA

 

El neoclasicismo, manifestación poética y artística del siglo XVIII, no coincide por completo con los límites estrictos del tiempo histórico. Este siglo del neoclasicismo empieza, realmente en 1737, el mismo año del nacimiento de Nicolás Fernández de Moratín, cuando Luzán publica su Poética y termina en 1830 al llegar a España –por medio de sus desterrados políticos- los aires románticos de Inglaterra y Alemania.

 

Nicolás Fernández de Moratín, Luzán, Cadalso, Hervás y Panduro, Iriarte, Samaniego y Meléndez Valdés son poetas totalmente desligados del barroquismo y que representan el neoclasicismo en su máxima espectacularidad.

 

De origen asturiano, Nicolás Fernández de Moratín nace en Madrid, el 20 de julio de 1737. Educado en un ambiente aristócrata y refinado, estudia Filosofía y Derecho. Fue ayudante del Guardajoyas real, del que era jefe su padre. Arbitro de gustos y modas en los salones de Madrid, formó con otros muchos escritores, la famosa tertulia de la Fonda de San Sebastián, opuesta a la Academia del Buen Gusto, del conde Torrepalma. Aficionado a la Economía, es socio de la Real Sociedad Económica, a la que dedica los últimos años de su vida, Nicolás Fernández de Moratín muere en Madrid el 11 de mayo de 1780.

 

Fernández de Moratín sentía el valor de lo castizo español. Prueba de este carácter popularizante son sus romances, llenos de garbo y sabor tradicional. Su carácter se ve marcado por dos aspectos: el tradicional español, que se refleja sobre todo en sus romances, y el neoclásico en sus ensayos y obras de teatro.

 

Como dramaturgo, cultivó el género de la tragedia de corte clásico: Lucrecia (1763), Hormesinda (1770) y Guzmán el Bueno (1777). De ellas sólo se representó Hormesinda, que no alcanzó éxito de público a pesar de su apoyo oficial. Es autor de una comedia La petimetra (1762), que rebela la enorme presión que en esos años ejercían las doctrinas francesas.

 

Moratín echó su cuarto a espadas en la polémica sobre el teatro nacional con varios folletos, Desengaños del teatro español (1763), diatriba con Calderón y defensa de lo galo. “El teatro español es la escuela de la maldad, el espejo de la lascivia, el retrato de la desventura, la academia del desuello, el ejemplar de la inobediencia, insultos, travesuras y picardías”. Lope y Calderón son los “corronpedores del teatro”. Ataca a los autos sacramentales, logrando que fueran prohibidas sus representaciones (1765).

 

Excelente versificador, de oído fino y delicado, de gran talento descriptivo, pasa por ser uno de los más grandes poetas de su siglo. Sus famosas quintillas Fiestas de toros en Madrid figuran entre “Las cien mejores poesías líricas de la lengua castellana”, escogidas por Menéndez Pelayo, entre lo mejor de la literatura española antigua y moderna.

 

En 1797, su poema El arte de las putas fue prohibido por la Inquisición, no pudiendo publicarse hasta 1898. Sus versos fueron publicados por su hijo Leandro: Obras póstumas de D. Nicolás Fernández de Moratín, entre los arcades de Roma Flumisbo Thermodonciaco. Son dignas de la mejor antología, algunos trozos del poema didáctico La Diana, los romances de Don Sancho de Zamora y las odas A Pedro Romero, torero insigne, y A los ojos de Dorisa. Y como dijo nuestro poeta: “Y si mi verso / la suerte amiga / da, que en el mundo / durable exista, / aplauso eterno / haré que os siga, / y en otros siglos / daréis envidia”.

 

Francisco Arias Solís

 

La primera condición para la paz es la voluntad de lograrla.

 

XIII Festival Poético por la Paz y la Libertad en memoria de Mario Benedetti.

URL: http://www.internautasporlapaz.org

 

Bartolomé Leonardo de Argensola por Francisco Arias Solis

 

BARTOLOMÉ LEONARDO DE ARGENSOLA

(1562-1631)

 

Dime, Padre común, pues eres justo,

¿por qué ha de permitir tu providencia

que, arrastrando prisiones la inocencia,

suba la fraude a tribunal augusto?”

Bartolomé Leonardo de Argensola.

 

LA VOZ DE LA ELEGANCIA

 

Dentro de su arraigado gusto clásico, Bartolomé –puesto en comparación con su hermano Lupercio- se distingue por un acento más brioso y personal; evitando igualmente la pompa gongorina, no está exento de cierto brillo exterior, entonado unas veces, cálido y delicado otras. A pesar de su condición eclesiástica, Bartolomé fue mucho más sensible a la belleza femenina que su hermano Lupercio, y aunque sus versos amorosos también parecen ajenos a pasiones personales, se recrean en descripciones físicas de goloso sabor sensual, aunque delicadamente contenido, y sin mezcla por lo común de consideraciones filosóficas ni morales. De gran hermosura es el soneto que comienza: “Su cabello en holanda generosa / Fili enxugò, imitando al real decoro / con que orna su tocado, persa o moro, / bárbara infanta o preferida esposa...”.

 

Entre los mejores sonetos de Bartolomé Leonardo de Argensola se halla La providencia que figura entre “Las cien mejores poesías líricas de la lengua castellana”, escogidas por Menéndez Pelayo, entre lo mejor de la literatura española antigua y moderna.

 

Bartolomé Leonardo de Argensola, el menor de los dos hermanos, nació en Barbastro, provincia de Huesca, el 26 de agosto de 1562. Se ordenó sacerdote a los veintidós años, después de haber estudiado en la Universidad de Huesca, Zaragoza y Salamanca. Fue nombrado rector de Villahermosa, cabeza del ducado de su nombre (y así se le designa a veces por este título), vivió algún tiempo en Madrid como capellán de la emperatriz María de Austria, y pasó a Nápoles en la comitiva del conde de Lemos, acompañando a su hermano Lupercio. Fue nombrado cronista de Aragón en sustitución de Llorente, que había sucedido a su hermano Lupercio, y canónigo de la Seo de Zaragoza. El poeta aragonés murió en Zaragoza el 4 de febrero de 1631. Sus obras poéticas, con el nombre de Rimas, fueron publicadas en unión de las de sus hermanos.

 

Su producción aventaja en extensión y calidad a la de aquél; aunque no debe omitirse que su vida fue mucho más larga y que su obra no hubo de sufrir las pérdidas producidas en la de Lupercio. Como éste, fue Bartolomé enamorado seguidor de los clásicos grecolatinos. Recomendaba su estudio e imitación, pero pedía a su vez, luego de asimilados, se levantara sobre ellos la propia personalidad. Así lo hizo, efectivamente, Bartolomé, por lo que su obra, en conjunto, resulta mucho más vigorosa y original que la de su hermano. Las cualidades del estilo de Bartolomé son: difícil arte de decir las cosas con elegancia y exactitud, tino exquisito para escoger la palabra precisa, exquisitez para articular las frases, serenidad nunca turbada por apasionamientos, busca de la eficacia estética más en la propiedad y ternura de los vocablos que en las violencias sintácticas o en las figuras desusadas. En estética literaria, Bartolomé Argensola abogaba por los modelos y la sumisión, siempre que el poeta poseyera auténtica vida: “La naturaleza se ayuda del arte, pero no se sujete a ella”.

El poeta alcanzaba estos resultados después de una tenaz labor de lima. Bartolomé no llegó, como su hermano, a destruir originales de los que no se sentía satisfecho, pero se negó siempre a imprimirlos, haciendo suya la advertencia horaciana de no dar a conocer los escritos antes de los nueve años. De Bartolomé dijo don Diego Saavedra Fajardo en su República literaria que era “gloria de Aragón y oráculo de Apolo cuya facundia, erudición y gravedad, con tan puro y levantado espíritu y tan buena elección y juicio en la disposición, en las palabras y sentencias, serán eternamente admiradas de todos, y de pocos imitadas”.

 

Bartolomé Leonardo gozó fama entre su contemporáneos de hombre mordaz y dado a la sátira, y, efectivamente, cultivó este género con fortuna. El propio poeta reconoció el influjo que sobre él habían ejercido cuatro grandes satíricos: Horacio, Juvenal, Persio y Marcial. “En el cuadro de la sátira española del siglo XVII –dice Blecua-, la figura de Bartolomé Leonardo destaca por su gravedad y delicadeza. Censor severo de las costumbres de su época, rara vez se deja llevar por antipatías personales”.

 

Como historiador, Bartolomé continuó los Anales de Jerónimo de Zurita, compuso las Alteraciones populares de Zaragoza en 1591, las Advertencias a la historia de Felipe II por Cabrera de Córdoba, y la Conquista de las islas Molucas, escrita a instancias del conde de Lemos, presidente del Consejo de Indias en la época de su descubrimiento.

 

Finalmente mencionaremos el que para Blecua “ es sin disputa el soneto más fino y encantador de toda nuestra literatura, rebosante de gracia poética y lleno de delicadeza”, y que comienza con este famoso cuarteto: “Firmio, en tu edad, ningún peligro es leve; / porque nos hablas ya con voz escura, / i aunque dudoso, el bozo a tu blancura / sobre ese labio superior se atreve”.

 

Francisco Arias Solís

Paz y libertad.


Nuevo portal de Foro Libre e Internautas por la Paz y la Libertad

URL: http://www.internautasporlapaz.org.

 

Francisco Rodríguez Marín por Francisco Arias Solis

 

FRANCISCO RODRIGUEZ MARIN

(Osuna,1855-Madrid,1943)

Este varón provecto, de aguileña

nariz y negros ojos penetrantes,

canosas barbas y color cenceña,

como su vida al declinar Cervantes...”

Francisco Rodríguez Marín.

 

LA VOZ DEL PRIMER CERVANTISTA

 

Si alguna personalidad debe encabezar la lista de los preclaros hijos de Osuna es precisamente el de que fuera durante medio siglo el primer cervantista español.

 

Pese a la bien merecida nombradía de Francisco Rodríguez Marín, una obra tan divulgada y, en conjunto, valiosa como el Diccionario de Literatura Española de la Revista Occidente comete el yerro de situar el nacimiento en el año 1885 acortando en treinta años la larga existencia del más famoso osunense de la etapa contemporánea

 

Si bien fue de profesión abogado, sus trabajos profundizan en la lexicografía, el folklore, los estudios históricos y literarios, especialmente cervantinos, así como la creación literaria. Consejero de Instrucción Pública, Director de la Biblioteca Nacional, miembro de las Reales Academias de la Historia y de la Lengua, llegó a ser Director de esta última.

 

El 6 de abril de 1910 pronuncia Rodríguez Marín, en el Ateneo de Madrid, su famosa conferencia La copla. Bosquejo de un estudio folklórico. Comienza Rodríguez Marín su conferencia reproduciendo algunas palabras de otro trabajo suyo de 1896: De los refranes en general y en particular de los españoles: “Así como el pensar de un pueblo está condensado y cristalizado en sus refranes, todo su sentir se halla contenido en sus coplas”. Ocho mil ciento setenta composiciones integran la colección de Cantos populares recogidos y ordenados por Rodríguez Marín. “Quien dice cantares, dice Andalucía”... Ninguna copla, ningún cantar del pueblo andaluz quedó sin recoger en su colección. Gracias a él los andaluces y, en general los españoles, no nos lamentamos de la desaparición irreparable de la página, quizá más aleccionadora e ilustrativa, del folklore popular.

 

Francisco Rodríguez Marín consumió su vida entregado a una triple labor: la crítica e historia literaria, el folklore y saber popular y el cultivo de la creación poética. Para muchos Rodríguez Marín es, preferentemente, el cervantista y el creador del cervantismo. Su edición del Quijote representa en su tiempo, un esfuerzo sin procedente. Y otro tanto podría decirse de Rinconete y Cortdillo, La Ilustre Fregona y otras páginas cervantinas. El Rodríguez Marín erudito, el historiador de nuestra literatura, el crítico y el editor de tantas obras literarias, alcanzó sillón en las Academias y obligatoria presencia en las notas manuales de nuestra literatura.

 

De la otra faceta del folklore y saberes populares los números cantan: miles y miles de refranes y miles de cantares, producto de sus sucesivas rebuscas, en un esfuerzo “que ha de sobrevivirle durante años y siglos”.

 

Y así, tras mantener el oído a punto para sorprender cantares y refranes, Rodríguez Marín fue creando, desde 1871, sus rimas serias y festivas, sus madrigales, y esos sonetos caprichosamente publicados en dos cancioneros gemelos.

 

De los sonetos del que hiciera famoso el seudónimo El bachiller Francisco de Osuna, el gran polígrafo santanderino Menéndez Pelayo escribió: “Hace mucho tiempo que no he leído sonetos castellanos que me satisfagan tanto, ni que recuerden en tanto buen grado los del buen tiempo”. Rodríguez Marín, como poeta, lo que hace es recrear poemas del buen tiempo, es decir, del Siglo de Oro de nuestras letras. A fuerza de tanto husmear entre clásicos, Rodríguez Marín ha adquirido oficio como versificador que gusta de rimar poemas “ a la antigua española”.

 

Poemas de Rodríguez Marín fueron traducidos al catalán, mallorquín, gallego, portugués, italiano, inglés, ruso, brasileño, latín... a algunos sonetos le fue puesta música y sin embargo... el poeta no pasó el río.

 

“Es clara la copla –escribía Rodríguez Marín-, porque el pueblo que hace gala de llamar al pan pan y al vino vino, no sabe de turbiezas y amanerados tiquismiquis que los demás gustamos, y esa ventaja nos lleva”. La copla popular que va de boca en boca, va dejando impresa la señal de su doctrina. El bachiller Francisco de Osuna escuchó en boca del pueblo el amor a la libertad: “Yo perdí la libertad / La prenda que más quería / Ya no puedo perder más / Aunque perdiera la vida”.

 

Francisco Arias Solís

 

La libertad no la tienen los que no tienen su sed.

 

XIII Festival Poético por la Paz y la Libertad en memoria de Mario Benedetti.

URL: http://www.internautasporlapaz.org