Blogia

Francisco Arias Solís

ANTOINE SAINT-EXUPERY POR FRANCISCO ARIAS SOLIS

ANTOINE SAINT-EXUPERY
(1900-1944)

“Mientras el principito proseguía su viaje, se iba diciendo para sí:
"Este sería despreciado por todos los otros, por el rey, por el vanidoso,
por el bebedor, por el hombre de negocios. Y, sin embargo,
es el único que no me parece ridículo, quizás porque se ocupa
de otra cosa y no de sí mismo.” Lanzó un suspiro de pena y continuó
diciéndose: "Este es el único que podría ser mi amigo.
Pero su planeta es verdaderamente demasiado pequeño
. No hay lugar para dos...”
Antoine Saint-Exupéry. El principito.

LA VOZ DE LA LIRICA NARRATIVA

Hubo una vez un hombre que quería llegar hasta las estrellas; se llamaba Antoine, nació en Francia y, claro, como quería llegar hasta las estrellas, obtuvo el título de piloto. Pero la única manera de llegar a las estrellas y de poseerlas es desearlo mucho. Antoine lo sabía: él era un soñador, y los soñadores conocen la verdad de los niños, la primera y más “real” de todas las verdades. Y como sabía que desear es tener y que tener es crear, Antoine, además de su avión, contaba con una caja de lápices de colores, una pluma y un corazón grande como las estrellas.

Cuando regresaba de sus viajes, cuando después de haberse elevado en el cielo; seguían siendo las estrellas distantes sueños de luz, él llenaba hojas y hojas de papel con palabras y así escribió Vuelo nocturno y El principito. Y al fin llegó a las estrellas.

Este escritor francés apasionado por la aviación y con una fuerte atracción hacia la aventura no cesó, en toda su carrera literaria de hablar de héroes, de sacrificio, de las virtudes de la camaradería, del entusiasmo idealista, del trabajo como lugar en que se revela el coraje de cada cual, de esa soledad excepcional del piloto, privilegiado héroe solitario capaz de emborracharse de la belleza del mundo.

Antoine Saint-Exupéry nace en Lyon el 29 de junio de 1900. Estudia en varios colegios de Francia y Suiza. Empieza Arquitectura y en 1921 ingresa en las fuerzas aéreas francesas y posteriormente pasa a la aviación civil. Desempeñó varias y arriesgadas misiones de correo aéreo entre la metrópoli y las colonias africanas y luego hasta Sudamérica. Ejerce de corresponsal de prensa en Rusia y en España. Tiene varios accidentes aéreos, y en los periodos de convalecencia se dedica a escribir novelas. Durante la segunda guerra mundial y después de la derrota de Francia, consiguió llegar a EE.UU. y en 1940 se enroló en las fuerzas de liberación, dirigidas por el general De Gaulle. Antoine Saint-Exupéry desapareció con su avión sin dejar rastro el 31 de julio de 1944. Era un hombre joven y su temprana muerte desató una leyenda que no ha cesado de crecer.

Las obras de Saint-Exupéry, basadas en sus experiencias como piloto, constituyen una exposición de su filosofía sobre las virtudes humanas y el heroísmo. En 1926 aparecería su novela breve El aviador, a la que seguirían Correo del sur (1928), Vuelo nocturno (1931), con prefacio de André Gide; Tierra de hombres (1939) y Piloto de guerra (1942). En 1943 publicó la fábula infantil El principito, ilustrada por él mismo, y con la que se dio a conocer mundialmente, y en 1944 Carta a un rehén. Póstumamente vieron la luz un libro de reflexiones, Ciudadela (1948), una de las más hermosas utopías del siglo XX, o más bien la expresión de su anhelo de perfección y trascendencia; sus apuntes con el título Carnets (1961) y la recopilación de artículos Un sentido a la vida (1956).

De todas sus obras, el público ha preferido siempre dos: Vuelo nocturno y El principito. La primera condensa de alguna manera las preocupaciones del autor, Riviére, su personaje principal, es un exponente del jefe-problemático, del hombre que antepone el deber a cualquier otra consideración.

En cuanto a El principito, traducido a todas las lenguas, hace mucho tiempo que se ha convertido en uno de los grandes clásicos de la literatura infantil. Incluso de la adulta: según una reciente encuesta, muchos franceses lo consideran el mejor libro del siglo XX. Y la verdad es que, visto con perspectiva, es el libro en que la filosofía del autor está expuesta con menos retórica literaria y más eficacia narrativa. Al releer este libro se nos viene a la memoria el verso de Unamuno: “Vuelvo a ti, mi niñez...” En El principito, Saint-Exupéry con una sencilla simbología de gran calidad poética, marca las pautas de la liberación del hombre de sus propios males y errores, e invita a la sencillez, a la pureza, a la verdad, encarnadas por el ingenuo candor del niño protagonista. Heidegger dijo en una ocasión que se trataba de unos de los libros más existencialistas del siglo. Y como nos dijo la voz lírica de la narrativa: “Si un niño llega hasta ustedes, si este niño ríe y tiene cabellos de oro y si no responde cuando se le interroga, adivinarán en seguida quién es. ¡Sean amables entonces! No me dejen tan triste: comuníquenme pronto que él ha regresado...”
Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs
BLOG: http://lacomunidad.elpais.com/aarias/posts

Será vano el intento de humanizar las guerras. Lo humano es evitarlas.


Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.

Gracias



EL SINDROME DEL EDIFICIO ENFERMO POR FRANCISCO ARIAS SOLIS

EL SINDROME DEL EDIFICIO ENFERMO
 “Difíciles barrancos de escaleras, calladas cataratas de ascensores,¡qué impresión de vacío!,  ocupaban el puesto de mis flores, los aires de mis aires y mi río.”

Miguel Hernández.

 
UNA MALA CALIDAD DEL AIRE INTERIOR
 

La asociación entre la ocupación de un edificio como lugar de trabajo o como vivienda y la aparición, en ciertos casos, de síntomas que pueden llegar a definir una enfermedad, es un hecho sobre el cual existen hoy en día pocas dudas. La causa principal suele ser la contaminación de diversa índole existente en el interior del edificio, expresada como una “mala calidad de aire interior”. Sin embargo, no deben descartarse nunca a priori aspectos ergonómicos relacionados con la iluminación, ruido, condiciones termohigrométricas. En ambientes laborales también debe tenerse en cuenta la existencia de factores psicosociales asociados al trabajo (problemas de organización, horarios, estrés, falta de comunicación, dificultades en las relaciones interpersonales, etc.) y su posible contribución a la aparición del problema.

 

Los efectos adversos derivados de una mala calidad del aire en los ambientes cerrados son un problema que afecta a toda la comunidad, ya que está demostrado que el hombre urbano pasa entre el 80 y el 90% de su tiempo en ambientes cerrados, contaminados en mayor o menor grado. Esta problemática se ha visto potenciada en el diseño de edificios más herméticos y con un mayor grado de recirculación del aire con objeto de asegurar un ahorro energético, admitiéndose que aquellos ambientes que no disponen de ventilación natural pueden ser áreas de exposición a contaminantes. Entre ellos se encuentran oficinas, edificios públicos, escuelas, guarderías, edificios comerciales e, incluso, residencias particulares. No se conoce con exactitud la magnitud de los daños que pueden representar para la salud, ya que los niveles de contaminantes que se han determinado suelen estar muy por debajo de los respectivos límites permisibles de exposición para ambientes industriales.

 

La calidad del aire en el interior de un edificio es función de una serie de variables que incluyen la calidad del aire exterior, el diseño del sistema de ventilación, climatización del aire, las condiciones en que este sistema trabaje y se revisa, la compartimentación del edificio y la presencia de fuentes contaminantes interiores y su magnitud. Entre estas últimas cabe citar: las diferentes actividades que se realizan, el mobiliario, los materiales de construcción, los recubrimientos de superficies y los tratamientos del aire. Las situaciones de riesgo más frecuente para sus ocupantes son la exposición a sustancias tóxicas, irritantes o radioactivas y la inducción de afecciones y alergias. Por otra parte las quejas más generalizadas se derivan de condiciones termohigrométricas no confortables y olores molestos.

 

Los síntomas más característicos asociados al Síndrome del Edificio Enfermo son los siguientes: Escozor o enrojecimiento de los ojos, lagrimeo, congestión nasal, picor nasal, estornudos, sequedad de garganta, ronquera, tos seca, sensación de ahogo, eritemas, sequedad cutánea, prurito generalizado o localizado, dolor de cabeza, somnolencia, dificultad para concentrarse, irritabilidad, náuseas, mareos...

 La sintomatología presentada por los afectados no suele ser severa y, al no ocasionar un exceso de bajas por enfermedad, se tiende a menudo a minimizar los efectos que, sin embargo, se traducen en una sensación general de disconfort. En la práctica estos efectos son capaces de alterar la salud del trabajador, pudiendo aumentar y potenciar situaciones de estrés y por tanto influir en el rendimiento laboral. Cuando los síntomas llegan a afectar a más del 20% de los ocupantes de un edificio, se habla del Síndrome del Edificio Enfermo. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) diferencia entre dos tipos de edificio enfermo. Los edificios temporalmente enfermos, entre los que se incluyen edificios nuevos o de reciente remodelación donde los síntomas disminuyen y desaparecen con el tiempo, aproximadamente medio año, y los edificios permanentemente enfermos donde los síntomas persisten, a menudo durante años, a pesar de haberse tomados medidas para solucionar las deficiencias. No en vano dijo el poeta: “Campanas que suenan mal / no hay que fundirlas de nuevo / hay que no hacerlas sonar”.

 

Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs

BLOG: http://lacomunidad.elpais.com/aarias/posts

  

Se ama la libertad como se ama y se necesita el aire, el pan y el amor.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

 

Gracias.

BALTASAR GRACIAN POR FRANCISCO ARIAS SOLIS

BALTASAR GRACIAN 

(1601-1658) 

Son tontos los que lo parecen,

 y la mitad de los que no lo parecen.“

  Baltasar Gracián.

 

LA VOZ DE LA PICARESCA PURA

  Baltasar Gracián es uno de los mejores prosistas del siglo  XVII, el último gran moralizador de la corriente estoica castellana, desde su perfil humilde de hombre enemigo de la ostentación.  

La comprensión de Gracián –como la del Quijote, como la del Greco-, ha sido muy tardía y de fuera adentro. Ya lo presintió el propio Gracián: “Fueron algunos dignos del mejor siglo, que no todo lo bueno triunfa siempre. Y si éste no es su siglo muchos otros lo serán”. Y añadía: “Oh alabanza que siempre viene de los extraños! ¡Oh desprecio que siempre llega de los propios!”.

 

Los grandes descubridores de Gracián fueron: Goethe, Kant, Schopenhauer; Nietzsche. “Europa no ha producido nada más fino –decía Nietzsche, refiriéndose a Gracián- ni más complicado en materia de sutileza moral”. Gracián descubrió lo que él llamaba “El hombre de excepción “, y que hizo a Azorin, proclamar, por 1902, a Gracián un “Nietzsche español”.

 

Baltasar Gracián y Morales nace en Belmonte, a dos leguas de Calatayud, provincia de Zaragoza, el  8 de enero de 1601. A los dieciocho años ingresó en la Compañía de Jesús  y tras ordenarse presbítero en 1627, fue destinado a diversos colegios de la orden en Aragón, Valencia, Lérida, Gandía, Huesca, donde se relacionaría con Vicencio Juan de Lastanosa, su mecenas y protector, que le prestaría su magnifica biblioteca. Firmó casi todas sus obras con el pseudónimo de Lorenzo Gracián. En Madrid consiguió un gran éxito como orador sagrado. En Zaragoza fue profesor de la cátedra de Escritura. Tras un cambio de cargos dentro de la orden, la situación de Gracián empeoró; fue despojado de su cátedra y desterrado al colegio de Graus bajo estricta vigilancia. Aunque un nuevo provincial suavizó el castigo y le envió a Tarazona, la enfermedad había minado su cuerpo. Solicitó la salida de la Compañía, pero no fue contestado. Murió el pensador aragonés  el 6 de diciembre de 1658.

 

Este sacerdote jesuita, ascético de costumbre, místico en su Comulgatorio. Humilde e insurgente, capaz de atender a apestados en los hospitales y luego desobedecer a sus superiores no entregándoles su Criticón a revisar. Vida de Gracián: contraste y agonía. Porque su drama fue el mismo del Barroco, con palabras suyas: “No comenzar a vivir por donde se ha de acabar”.

 

La obra de Baltasar Gracián se ha dicho que es la esencia de la picaresca, la picaresca pura. El Criticón (1651, 1653, 1657) del admirable jesuita, es esa obra maestra de la picaresca española: “milicia contra la malicia y malicia contra milicia”. Novela de peregrinación es la suya, novela de camino, de andanzas incesantes. Novela en que el camino determina la marcha y de la que está ausente la libertad.

 

Al hablar de picaresca podemos prescindir de los pícaros. Es un mérito eminente de Américo Castro haber demostrado con claridad que no siempre que aparecen pícaros hallamos picaresca ni al contrario. Para Castro lo esencial de la picaresca es la tendencia a desvalorizar la vida y los contenidos de la cultura. El rencor del pícaro, deja la vida en hueco, la vacía, la aniquila. Sin embargo, nadie puede tomar indistintamente un pícaro por un asceta. El verdadero dramatismo de la picaresca reside en que, yendo el pícaro arrastrado por pasiones y apetitos incontrastables, obrando a impulsos de un determinismo –familia, educación, compañía, medio- inflexible, su  conciencia no ve posibilidades de superar la moral recibida y, finalmente, acatada. Una de las cosas que al lector moderno sorprende sobremanera en la lectura de libros picarescos es la ausencia absoluta del más leve matiz revolucionario. La justificación de la conducta pícara se consigue, paradójicamente, por una exaltación de las ideas éticas.

 

“No hay hombre con hombre” dice Alemán- . Y añade: “Todos roban, todos mienten, todos trampean...”. “No hallaréis cosa con cosa“ –advierte Gracián del mundo. Y continúa: “La virtud es perseguida, el vicio aplaudido, la verdad muda, la mentira trilingüe ... El derecho es tuerto”.

 

Sería difícil simplificar en pocas fórmulas simples las proposiciones de las obras de Gracián, de El héroe (1637), de El político (1640), de El discreto (1646), del Oráculo manual (1647) . El Oráculo es un libro que hay que destacar en primera línea, en el que se hace mención a la sociedad de escogidos y en el que hay reglas para brillar en ella.

 

En su peregrinación por la vida Gracián va descubriendo monstruos extrañísimos, grandes muchedumbres de gentes, pocas personas. “No es este siglo de hombres”, nos dice el jesuita aragonés. Ni heroísmo ni virtud. Cualquier rasgo virtuoso puede figurar entre las más peregrinas rarezas.

 

Es esta malicia que nos rodea la que nos mantiene en acecho. Nuestra conducta no es sino táctica; o dicho llanamente: un medio de tener a raya a los demás. Y es que este mundo es malo.

 

Gracián, medroso de su espíritu, huye hacia el cuerpo de guardia a enfrentarse con hipotéticos enemigos de fuera. Moral picaresca: fuga que se disfraza de embestida. Doblemente terrible, la menos espontánea, la que ignora el estímulo cordial, la del puro vacío. Y es que, como dijo el gran pensador aragonés: “La vida del hombre no es otro que una milicia sobre la haz de la tierra”.

 

Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs

BLOG: http://lacomunidad.elpais.com/aarias/posts

 Tolerancia cero contra la corrupción.


Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

 Gracias.
  

TIEMPO PARA PENSAR POR FRANCISCO ARIAS SOLIS

TIEMPO PARA PENSAR
 “De diez cabezas, nueve embisten y una piensa.”Antonio Machado.
 
PENSAR HA SIDO SIEMPRE EL LUJO DIFERENCIADOR
DE LOS HUMANOS
 

“El jefe está reunido”, dejará de ser la excusa piadosa de las secretarias para filtrar las llamadas telefónicas, indeseadas. A partir de ahora estar reunido será una ordinariez impropia de las gentes activas y eficaces. La era de los yuppies acelerados de los ochenta ha pasado; los ejecutivos agresivos sin un instante para nada empiezan a estar mal visto. En estos momentos lo que se lleva es el thinking time, el tiempo para pensar.

 

La moda nos llega, como tantas otras cosas, de los Estados Unidos, donde los especialistas han redescubierto un principio de Pero Grullo; las personas sometidas a presión durante muchas horas, dicen, rinden menos y se equivocan más. La solución sugerida para lograr una mayor productividad consiste en intercalar periodos de expansión y de ocio entre las sesiones de trabajo, en ocupar el tiempo en actividades lúdicas que permiten a uno pensar en cualquier caso.

 

Los defensores del nuevo sistema ponen como ejemplo la revolución sufrida en la Casa Blanca desde que puso en ella su pie el primer experto en métodos de trabajo con los manuales de thinking time bajo el brazo. Partiendo de la base de que a mayor dedicación no siempre corresponde mayor eficacia, los asesores de Bill Clinton empezaron a arañar minutos a su agenda oficial. Al cabo de un mes, las cincuenta horas semanales de trabajo presidencial se vieron reducidas a treinta y ocho, casi las mismas que cualquier asalariado, con los fines de semana y buena parte de las tardes libres para leer, ir al cine, salir de paseo o cultivar tomates.  Los responsables de la experiencia la consideraron un éxito sencillamente porque inmediatamente después de adherirse al thinking time Clinton vio mejorada su imagen en todos los sondeos.

 

Pensar, pasearse por el infinito, ha sido siempre el lujo diferenciador de los humanos. El pensador Merleau-Ponty nos dijo: “El hombre no es un animal racional”. Exacto. Porque no puede ser un animal por más que quiera. Es precisamente esa facultad de pensar la que nos distingue de los animales. Quien vive sin pensar no puede decir que vive, en frase calderoniana. Y en esto se basan los principios del thinking time: vivir significa un mayor contacto con la realidad. El hombre que sale a la calle, viaja en autobús, recorre los mercados, va al cine, lee o juega al tenis, siempre será un hombre mejor informado que el prisionero de un despacho, pendiente de una hilo con el mundo, el del teléfono, y asomado a una ventana engañosa, la de la televisión.

 

Con el thinking time se están repasando las biografías de los grandes hombres para descubrir que los grandes estadistas, los artistas innovadores, las personas de más éxito rara vez han sido esclavos del reloj. Ellos también han dominado el tiempo. Por eso ahora las grandes multinacionales están sustituyendo las largas reuniones de trabajo, entre montones de papeles, por excursiones y deportes colectivos.

 

Nos hallamos en el umbral de la nueva religión; el trabajo es sagrado, como antes; pero ahora el descanso también. Saber desconectar va a ser tan apreciado como saber trabajar. Sólo los que sepan alternar el esfuerzo con el thinking time serán codiciados para los puestos claves. Ya hace más de medio de siglo que Noel Clarasó adelantó que “pensando se puede llegar a muchas conclusiones; pero si se empieza por ellas se gana mucho tiempo”. Aunque no hemos de olvidar lo que dijo el poeta: “Tu vida se va a  acabar / aunque no quiera pensarlo: / pensándolo o sin pensar”.

 Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADsBLOG: http://lacomunidad.elpais.com/aarias/posts   

La peor paz es mejor que la mejor guerra.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

 

Gracias.

A PUNTO DEL CENTENARIO DE SALVADOR ALLENDE POR FRANCISCO ARIAS SOLIS

 A PUNTO DEL CENTENARIO DE SALVADOR ALLENDE (1908-1973)  “Que vivan la unidad y la porfía! Sí, señor. Tiene Chile candidato.Costó trabajo, era una fantasía,hasta que hoy la lucha se comprende.Marchar, marchar como la luz del día.

El presidente es Salvador Allende.”

Pablo Neruda

 LA VOZ DE SU PUEBLO 

“La noche también duerme / como un caballo ciego”, nos dijo Pablo Neruda en una de sus odas elementales. A las ocho de la mañana del martes once de septiembre de 1973 seguía el silencio. Radio Magallanes daba noticias sin trascendencia. De pronto -¿serían las ocho y diez?- el locutor cambió de tono. La voz más aguda, nerviosa: “Conectamos con La Moneda se va a dirigir a ustedes el Presidente de la República”. El tono de la voz de Allende era grave, pero absolutamente sereno en su primer anuncio de todo lo siniestro que vendría después: “De Valparaíso me comunican graves noticias... La ciudad ha sido tomada militarmente por la Marina, está aislada de Santiago... Interrumpidas las comunicaciones... Permanezcan alertas y tranquilos en sus lugares de trabajo. En Santiago, hasta el momento, no se observan movimientos de tropas. Confío en la lealtad del Ejército al Gobierno legítimo, a la Constitución...” Con un escalofrío se escuchó aquel inciso del Presidente (“hasta el momento”) como si ya indicara que todo lo peor, podía ser cuestión de minutos.

 

Salvador Allende Gossens nació en Valparaíso el 26 de junio de 1908. Estudió en el Liceo Eduardo de la Barra de su ciudad natal. En 1926 ingresa en la Universidad de Santiago donde estudia Medicina. Participa activamente contra la dictadura de Carlos Ibañez, lo que le cuesta la expulsión de la Universidad. En 1932 es encarcelado y el joven médico jura sobre la tumba de su padre dedicar su vida a la lucha por la libertad de Chile. Participa en la fundación del Partido Socialista de Chile. En 1936 participa en la creación del Frente. Popular. Tres años más tarde asume la cartera de Salubridad del Gobierno del Frente Popular. Publica su libro La realidad médico social de Chile. En 1942 es nombrado secretario general del Partido Socialista y tres años después es elegido senador. Es candidato a la Presidencia de la República en los años 1954, 1957 y 1962. En 1966 es elegido presidente del Senado. El 24 de octubre de 1970 es proclamado Presidente de la República. Al año siguiente promulga la ley de nacionalización del cobre aprobada por unanimidad del Congreso.

 

El once de septiembre, después de aquel “hasta el momento” de Salvador Allende, la tragedia alcanzó un crescendo increíble. Se escuchó el vuelo de aviones, el zumbido grave de los helicópteros. En las otras emisoras se escuchaba la voz de los militares: órdenes secas -a veces frenéticas- y los primeros bandos. “Quienes hagan resistencia a las Fuerzas Armadas serán ejecutados instantáneamente”, “...se les aplicará la última pena...” Radio Magallanes seguía transmitiendo  conectada con La Moneda. Se oían tiros cada vez más broncos en el centro de la ciudad. Hubo un ultimatun a la diez y media. Inútil Allende y el grupo que le acompañaba (en conjunto serían apenas treinta personas) se negaban a ceder, a entregar el poder legítimo que les dio el pueblo. Contra ellos: tanques, aviones, ametralladoras pesadas, helicópteros, cohetes aire-tierra. Y ellos, encerrados en la trampa mortal del Palacio diciendo que no, ofreciendo su vida, no su redención. Los militares calificaron esta actitud del Presidente como “terquedad”, un insólito sinónimo para el heroísmo. Hubo un segundo ultimatun a las once. Amenazaban con destruir La Moneda, bombardearla, arrasarla. La voz que leía el tremendo y breve texto concluyó así exactamente: “se le dan cinco minutos para rendirse. Ya han pasado treinta segundos”.

 

           

Poco después de las once se escuchó nuevamente la voz de Allende. Algo más ronco, en un tono más triste. Pero siempre sereno, sin arrebatos dramáticos, ofreciendo su propia muerte a su pueblo pero sin arengarle para no lanzarle a una tremenda y desigual carnicería. “Tal vez es la última vez que oiréis mi voz...”. Dijo unas frases sobre su fe en “el hombre libre que construirá una sociedad mejor”. Y habló cada vez más ronco al decir “tengo fe en Chile y su destino”. Se oían disparos cada vez más nutridos cerca de sus palabras.

 

En ese momento Radio Magallanes enmudeció. Bajo el cielo triste de Santiago se escucharon las explosiones de los cohetes aire-tierra, el estruendo sordo de los cañones de los tanques, tiros. Un humo espeso se elevaba sobre La Moneda que estaba ardiendo.

 

Aquella ronca voz entre el humo y los tiros, dura ante la traición, emocionada y cariñosa cuando se dirigía a su pueblo. Hablaba mientras encaraba la muerte y sabiendo el dolor que iba a inundar a su patria. Aquel hombre que se despedía en plena vida afrontando la violencia de la muerte, nos ha dejado su viva voz. Nadie podrá borrar la voz ya escuchada, la voz de Salvador Allende que es la voz de su pueblo. Y como dijo el poeta: “Para matar al hombre que era un pueblo / tuvieron que quedarse sin el pueblo”.

 

Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADsBLOG: http://lacomunidad.elpais.com/aarias/posts   

No se puede ser libre más que entre libres.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

 

Gracias.

FORO LIBRE: HOMENAJE A VICTORIA OCAMPO


FORO LIBRE
ASOCIACION CULTURAL, ARTISTICA Y LITERARIA

Francisco Arias Solís - Presidente ~ Plaza San Severiano, 2 ~ 11007 - CADIZ
e-mail: pazylibertad@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

“América no cree ya en los cuentos de hada,
pero lleva en sí la eterna necesidad que los hizo nacer.
Como necesita creer en ellos acabará por inventarlos de nuevo.
Y ése será su milagro.
Victoria Ocampo.

HOMENAJE DE FORO LIBRE A VICTORIA OCAMPO

El próximo lunes, día 5, a las 20.00 horas, en la cafetería-restaurante El Cantábrico (Avda. Cayetano del Toro, 21 - Cádiz), la Asociación Cultural, Artística y Literaria FORO LIBRE celebrará un encuentro literario sobre la vida y la obra de la escritora argentina Victoria Ocampo (1890-1979), con motivo del 28º aniversario de su muerte.

Cosmopolita y viajera, la escritora argentina Victoria Ocampo, es una de las figuras que más ha contribuido al desarrollo cultural de su país. Fue fundadora de la revista Sur, nombre sugerido por Ortega y Gasset, y de la editorial del mismo nombre, responsables ambas durante varias décadas de difundir en el ámbito nacional la obra de autores argentinos y extranjeros.

En 1937, fue vicepresidenta del Congreso Internacional de los PEN Clubs. En 1953, delatada como opositora al peronismo, fue encarcelada. En 1965, se le concede el Premio Vaccaro por su labor a favor de la cultura argentina Dos años después se le nombra doctora honoris causa de la Universidad de Harvard. En 1968, Indira Gandhi le entrega a Victoria en Buenos Aires, el doctorado honoris causa de la Universidad de Visva Barathi. En 1976, fue designada miembro de número de la Academia Argentina de Letras, siendo la primera mujer que accede a la Academia.

Victoria Ocampo tenía treinta y cuatro años cuando se decidió a publicar su primer libro De Francesca a Beatrice (1924), que era un estudio sobre la Divina Comedia de Dante Alighieri. Sus reflexiones sobre la realidad social, política y cultural fueron recopiladas en diez volúmenes bajo el título de Testimonio, publicados entre 1939 y 1977. Publicó numerosos estudios sobre personalidades relevantes en el mundo de la cultura –las hermanas Charlotte y Emily Brontë, Virginia Woolf, Lawrence de Arabia, Johaan Sebastian Bach- y traducciones de Albert Camus, Graham Greene, Wiliam Faulkner, Dylan Thomas y Sidonie-Gabrielle Colette, entre otros. Fue autora de La laguna de los Nenúfares (1926), Supremacía del alma y de la sangre (1935), Domingos en Hyde Park (1936), San Isidro (1936), La bella y sus enamorados (1964), Diálogo con Mallea (1969) y Diálogo con Borges (1969); a título póstumo se publicó su Autobiografías en seis tomos (1979-1984). Y como dijo Jorge Luis Borges: “En un país y en una época que las mujeres eran genéricas, tuvo el valor de ser un individuo... Dedicó su fortuna, que era considerable, a la educación de su país y de su continente... Personalmente le debo mucho a Victoria pero le debo mucho más como argentino”.



No hagamos las paces con la guerra, ni tampoco levantemos guerras con la paz.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

Gracias.






SABER MORIR POR FRANCISCO ARIAS SOLIS

 

SABER MORIR
 “Ven muerte tan escondida  que no te sienta venir, porque el placer de morirno me vuelva a dar la vida.”

Lope de Vega.

 LA PRESENCIA VIVA DE LA MUERTE 

Se dice que el cáncer es la enfermedad de nuestro tiempo. No sabemos bien si porque se produce con mayor intensidad o frecuencia que en épocas pasadas, o en razón a que el repliegue de las demás plagas va haciendo, comparativamente, más ostensible esta perturbación biológica. Hay, incluso, quienes piensan que el cáncer no es sino la desordenada aceleración de la muerte con que nacemos.

 

Pero no es el cáncer el tema que nos ocupa, aunque sea el que motiva esta línea. Hablar de la enfermedad como tal corresponde a los biólogos, únicos que podrán en su día hallar el cuadro de soluciones eficaces al mal. Me importa el hombre y la manera y modo en que haya de efectuar mejor el tránsito, que es tanto como decir de forma más tranquila, consciente y edificante. Y mucho me temo que no se está procediendo, en general, como se debiera.

 

Hay seres humanos que siguen temiendo la muerte hasta extremos que denotan un claro fenómeno de malformación intelectual. Sería conveniente recordarles la máxima de Epicteto: “Temes nombrar la muerte, cual si sólo su nombre fuera cosa de augurio funesto. Sin embargo, mal puede haber augurio funesto en lo que no hace sino expresar un acto de naturaleza”. Pero la triste consecuencia de la llamada “sociedad del bienestar”, que es una civilización hedonista, es la falta de formación integral humana, incluso en amplios sectores de las clases dirigentes universitarias. Desconociendo cómo sea en realidad el hombre, piensan algunos que es mejor que el enfermo irremediable ignore su enfermedad, a la que llaman desgracia, y muera entre las ansias de la vida física, que es la forma más cruel de morir.

 

Ignoran que es, al menos, tan importante saber morir como saber vivir.

 

Podrá alegarse que mi crítica pierde entidad fuera del marco de una concepción espiritualista de la existencia. Nada más lejos de la realidad; porque, aun participando de esta concepción, comprendo, sin embargo, el sentido materialista de la vida. Pero es que del materialismo al hedonismo hay tan diferente nivel como lo que va del hombre selecto equivocado a la ignorancia del imbécil.

 

No sólo sabe morir quien es consciente de que este paso no representa sino el dolor del alumbramiento hacia una situación mejor de la propia vida. También debe saber morir quien, por pensar que la vida se extingue con la muerte, comprende que ha de afrontar ese paso, -por hoy irremediable- con la elegancia desprendida del cínico, sin cerril empeño en conservar contra natura unas condiciones biológicas que se han desequilibrado de forma irreversible. Deseará, en todo caso, domeñar en lo posible el dolor y apurar los mejores goces: sabrá morir como Sócrates, entre sus discípulos; como Petronio entre sus amigos, o como Maximiliano de México, diciendo a sus verdugos sin descomponer su gesto: “apuntad al corazón” -que es tanto como decir: no me hagáis sufrir sin causa-.

 

Quien no sabe morir -o no le dejan- es aquel que ignora la proximidad del hecho, y dedica los tiempos y energías que le restan a luchar por una vida que ya no le pertenece, en lugar de prepararse para el tránsito esperanzador o apurar los últimos goces de su propia filosofía.

 

De ahí que me inquiete, y me duela, esa decisión tan extendida de ocultar al enfermo lo irremediable y próximo de su fin. Para que no sufra -dicen-, como si el único sufrimiento fuera el mero dolor físico de la materia biológica. Como si no lo fuera, mucho mayor, el tremendo grito de angustia del hombre sorprendido ante su proyección cósmica o estafado en el libre uso de sus últimas horas de vida terrena.

 Por ello, si me correspondiera un día la gracia de poder morir despacio, rodeado de mis personas queridas, tengo el deseo y la esperanza de que no se me ocultará la proximidad del fin; porque el ser humano hace, a lo largo de su vida física, tantas cosas de las que desea arrepentirse, que no es mala suerte disponer de un tiempo para corregir la conciencia y preparar la consciencia, a fin de efectuar el tránsito con discreción y mesura en el gesto, tanto como con honradez y limpieza en el corazón. “Primero fue el conocimiento”, dijo Lao Tse. El ser humano que abdica del conocimiento, abandona gran parte de su propia esencia. Quien lo guarda, sabe, como Eurípides, que “lo que proviene de la tierra vuelve otra vez a la tierra, pero lo que tiene un origen celeste torna luego a la esfera de los cielos”. Y como dijo el poeta: “Si el alma duerme / no hagáis ningún ruido / que la despierte. / Para que el sueño / pueda darle a la muerte / silencio eterno”. Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADsBLOG: http://lacomunidad.elpais.com/aarias/posts 
Te matan y despuéspiden perdón al cadáver.
Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.


Gracias

 

 

EL MIEDO A LA MUERTE POR FRANCISCO ARIAS SOLIS

EL MIEDO A LA MUERTE
 “Morir es perder la vida.Y si la vida se pierde,lo único que te quedaes el vacío de la muerte.”

José Bergamín.

 
LA ULTIMA Y DEFINITIVA  DESPOSESION
 

Una causa natural del miedo a la muerte, pienso que puede ser atribuida a una elemental razón de fecundidad. Es una regla de la naturaleza humana que nada positivo se consigue sin dolor, desde la venida de un nuevo ser en el desgarro del parto (el parto sin dolor es una adquisición farmacológica que solamente sustituye el agudo de expulsión, pero respetando los meses anteriores de incomodidad, molestia y dolor de la madre), hasta la terminación feliz de no importa qué obra se consigue a través de un largo, tenso, doloroso, muchas veces cansado y esclavizante proceso de elaboración.

 

Juan Ramón Jiménez cuando llega a exclamar “no la toques ya más que así es la rosa”, da por supuesto un largo proceso de elaboración doloroso para llegar a esa perfección intocable. La llamada “belleza de página” que ciertos escritores en prosa consiguen, y no siempre, está llena de muchas horas de trabajo y de una larga y también dolorosa reelaboración para vestir a la idea de las mejores galas de la palabra, para someter a un idioma rebelde o esquivo a la servidumbre de lo que el narrador tiene conciencia que deber ser la simplicidad y armonía de una idea bien expresada. Nada es fecundo sin dolor, ningún arbusto, ninguna flor, ningún coloso se produce si la semilla no muere, ninguna tierra es fértil si no se la rotura, ningún agua es aprovechable si no se la contiene.

 

Otra causa del miedo a la muerte que obra de manera consciente en ocasiones, pero siempre de manera subconsciente es el que consuma la última y definitiva desposesión. El amor a la vida a poco que ésta haya sido pródiga en dones con las personas, es una de las constantes del egoísmo humano en su lado más positivo. El hombre se aferra a lo que posee con un obsesivo sentido de la propiedad, tanto si se trata de la paternidad de una obra como del disfrute de un patrimonio. El “mío” posesivo suele ser la primera palabra que aprende a pronunciar y una de las últimas que se queda impresa en su vocabulario.

 

Esta última desposesión absoluta que significa soltar la vida, tiene que ser por fuerza no solamente impregnada de dolor sino rodeada de un enorme temor, de una enorme contrariedad esencial que va a verse reflejada en el mundo de lo consciente si se le piensa, y que de todas formas obra en el mundo de los instintos como hosca defensa temerosa, ante la pérdida última, definitiva y sin compensaciones equiparables.

 

Por cualquiera de las veredas que queramos transitar para encontrar un sentido de la muerte, nos tropezamos siempre en algunos de los recodos del camino, con la vigencia del dolor y del miedo a la parca. Se disimule o no, se presuma o se niegue, la muerte siempre está rodeada de temor, de pánico, de dolor.

 

La muerte como hecho afrentoso, como un trago difícil de pasar, porque el dolor de la muerte es inseparable del propio vivir. Y por otra parte el miedo. Toda la literatura lírica de la muerte no impide que sintamos de una manera o de otra, espanto de la muerte. Y es que, como dijo el poeta: “No hay más que una sola suerte: / a todos nos da la vida / lo que nos quita la muerte”.

 Francisco Arias Solis
e-mail: aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias
WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADsBLOG: http://lacomunidad.elpais.com/aarias/posts
¡Necesitamos vivir en paz!
Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm.


Gracias