Blogia

Francisco Arias Solís

Las nuevas formas de pobreza por Francisco Arias Solis

 

LAS NUEVAS FORMAS DE POBREZA

 

“Tan pobre me estoy quedando

que ya ni siquiera estoy

conmigo, ni sé si voy

 conmigo a solas viajando.”

Antonio Machado.

 

SON MUCHOS LOS JOVENES SIN POSIBLIDAD DE OCUPAR

UN EMPLEO ESTABLE

 

Uno de los cambios más importantes operados por la “nueva” dinámica socioeconómica, es el que hace referencia a los altos niveles de paro y a las nuevas formas de empleo. Estos factores son para la Unión Europea la razón principal para la exclusión y marginación social y el factor más importante que explica la aparición de “nuevas formas de pobreza”.

 

Los parados constituyen una proporción mucho mayor de pobres y de personas dependientes de la asistencia social que antes. Sin embargo no ha sido sólo a través del paro como los cambios del mercado laboral han transformado el mapa de la pobreza. De hecho, la dinámica socioeconómica ha ido unida a una segmentación y “dualización” del mercado laboral; lo que ha provocado la precarización del empleo en una creciente proporción. Por último, el número de personas empleadas que son pobres o dependen de la asistencia social ha aumentado.

 

Así pues la relación de los cambios en el mercado laboral con el empobrecimiento no se da a través de un proceso unilineal sino complejo. Complejo por la diversidad de los cambios, y complejo porque se manifiesta a través de diversas trayectorias que además se interconexionan entre sí de muy diversas formas.

 

El desempleo vehicula la pobreza en tanto no se trata de la pérdida de trabajo, sino también se trata de endeudamiento, desmoralización y dependencia.

 

Cuanto más se aleja la última experiencia laboral, o más tarda a incorporarse a la primera, más se incrementa la dificultad para encontrar una colocación. A medida que se prolonga la situación de paro se va desdibujando la frontera entre la intención de trabajar y la de engrosar la población inactiva por efecto del desánimo. Lo que supone, no sólo la pérdida de recursos humanos y del potencial de crecimiento colectivo, sino también una evidente frustración personal y un claro problema de rentas adecuadas, que suele mitigarse a través de medidas asistenciales o de protección en una dependencia enojosa en la mayoría de los casos.

 

Los empleos precarios, junto con otros grupos de personas, en su mayoría jóvenes, que están inscritos en procesos de inserción, de formación en alternancia, de aprendizaje, así como otros grupos que se benefician de diversas formas de ingresos e incluso sin ayuda alguna, han sufrido una fuerte ampliación en estos últimos años.

 

Generalmente son las mismas personas y particularmente jóvenes quienes, al no tener posibilidad de lograr un empleo estable, circulan entre el mercado de trabajo clásico, al atípico, y luego hacia lo que podría llamarse un tercer mercado: el del desempleo más o menos indemnizado; y por último, un cuarto mercado: el del trabajo clandestino.

 

La redistribución de las formas de empleo está acompañada de cambios en determinados referentes sociales cuya evolución puede describirse en términos de retroceso. En particular, la referencia al contrato de duración indeterminada está puesta en entredicho por la importancia del desarrollo de los contratos temporales. La puesta en tela de juicio de esta referencia se acompaña de un debilitamiento de los sistemas de protección y de seguridad social.

 

El elevado nivel de empleo precario es, por supuesto, un factor eminentemente negativo desde el punto de vista social. La tasa de empleo precario en España casi triplica la tasa media registrada en la Unión Europea.

 

Lo decisivo no va a ser trazar una forma de separación y contraste entre el desempleado y el que no lo es. Sino que lo decisivo van a ser las características del propio empleo y de la protección social al desempleo, además del proceso de rotación entre el desempleo y el empleo precario que es una de las características que marca la “nueva” pobreza. Destacando los denominados “niños de la crisis”, es decir, jóvenes que “navegan” de medida de inserción en medida de inserción y no tienen posibilidad de ocupar un empleo estable. Y como dijo el poeta: “¡Qué poco me va quedando / de lo poco que tenía! / Todo se me va acabando / menos la melancolía”.

 

 

Francisco Arias Solis
e-mail:
aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

 

 

Si quieres la paz, prepárate a vivir en paz con todos los hombres.

 


Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

 

Gracias.

 

Tomás Segovia por Francisco Arias Solis

TOMAS SEGOVIA

 

“La soledad es ir en compañía

de tu deseo infatigablemente,

y bebemos el mal, el crimen, el espanto

porque sorbemos en sus aguas turbias

amargamente nuestro propio exilio...”

  Tomás Segovia.

 

 

LA VOZ MAS PURA DE LOS HIJOS DE LOS TRASTERRADOS

 

Entre los poetas más importantes del éxodo destaca indudablemente el valenciano Tomás Segovia.  Niño en 1939, y, por tanto, no tenía voluntad política propia. Salió simplemente de España acompañando a sus padres, aunque luego corroborara con su libre decisión la voluntad paterna. Siempre se sintió español e hizo causa común con la de sus padres y por su bagaje cultural y por la importancia de su obra ha significado, junto con otros “niños de la guerra”,  una avanzadilla de la “conciencia española” en tierras americanas.

 

Tomás Segovia nació en Valencia el 21 de mayo de 1927. Los primeros estudios los realiza en el Liceo Francés de Madrid, y posteriormente, en Francia y Marruecos, primeros países del  exilio de  sus padres. En México, realizó el bachillerato, para continuar los estudios de Filosofía y Letras  en la Universidad Autónoma de México y de profesorado de francés en el programa de la Sorbona en México.

 

En los últimos años  de los cuarenta y primeros  de los cincuenta trabajó de profesor en el Institut Française d’Amérique Latine y en la Alliance Française. A partir de 1957 fue profesor de la Universidad Autónoma de México. En los años 1965 y 1966 estuvo en París trabajando en diversas editoriales. En la Universidad  de Pricenton ejerció como profesor visitante. Desde 1970 se integró en el Colegio de México hasta su jubilación en 1984. Un año más tarde fijó su residencia entre Madrid  y el sur de Francia.

 

Tomás Segovia fue un destacado colaborador de las revistas del exilio español publicadas en México, entre ellas, Las Españas y Presencia. También colaboró en Cuadernos de Ruedo Ibérico, revista publicada en París, que desde su primer momento quiso ser “radicalmente libre y radicalmente rigurosa”. Fue director de Hoja y,  posteriormente,  director de la Revista Mexicana de Literatura (1958-1963), y ha colaborado en Plural y Vuelta.

 

Tomás Segovia que figura en  las antologías más selectas de poesía mexicana, en algunas representando “el valioso grupo de los poetas españoles trasterrados a México”;    estuvo  ausente, como la mayor parte de sus compañeros de destierro, de los panoramas y antologías de la poesía contemporánea, aparecidos en nuestro país. Con la excepción de  José Luis Cano, que ya lo incluye en su Antología de la Nueva Poesía Española, junto con Antonio Aparicio, Arturo Serrano Plaja y Francisco Giner de los Ríos.

 

Poeta ante todo, Tomás Segovia publicó su primer libro de versos Poemas, en 1948. Un deseo de conocer –y de conocerse- por medio de las cosas y de los otros seres, o de conocer por la palabra, va creciendo a través de la poesía que ha recogido en varias colecciones: La luz provisional (1950), Apariciones (1957), Luz de aquí (1958), El sol y su eco (1960), Anagnórisis (1967), Terceto (1972), Cuaderno del nómada (1978), Figura y secuencias (1979), Cantata a solas (1985), Lapso (1986), Noticia natural (1992), Fiel imagen (1997), Lo inmortal y otros poemas (1998), Misma juventud (2000), Salir con vida (2003) y Día tras día (2005). También ha escrito una obra de teatro Zamora bajo los astros (1959),  y novelas como Trizadero (1974) y Personajes mirando una nube  (1981). Entre sus ensayos señalaremos: Contracorrientes (1973), Poética y profética (1986) y Alegatorio (1995). Ha realizado innumerables traducciones y en 2001 publicó una colección de relatos Otro invierno. Ha obtenido los premios Xavier Villaurrutia en 1978, Magda Donato en 1974, Alfonso X de Traducción en 1982. 1983 y 1984, Octavio Paz de Poesía y Ensayo en 2000, XV Premio Juan Rulfo de Literatura Latinoamericana y del Caribe en 2005 y Premio de Extremadura a la Creación en 2007.

 

Como crítico le singulariza su aptitud para encontrar en los textos que comenta no ya lo esencial, sino lo más singular, lo inadvertido por ojos menos sensibles. En su libro Actitudes (1970), conjunto de estudios literarios, el fino análisis se conjuga con la disquisición ensayística, produciendo resultados muy satisfactorios.

 

Poeta amoroso, meditativo, que busca en los pozos del mal, en las profundidades del ser, su exilio es existencial; “... aunque, después vivir sea un destierro / inconsolable entre serviles sombras”. De Segovia nos dijo Max Aub: “en la cauda de Luis Cernuda, es la voz más pura de los hijos de los trasterrados”.  Comprensiblemente, el ayer, la España ausente y lejana, no puede ser lo mismo para este “niño de la guerra”, como para los que se vieron obligados a abandonarla ya hombres, jóvenes o maduros. Y como nos dijo el poeta valenciano: “El nombre del pasado no quiere decir nada / si no es para los labios que lo dicen”.

 

Francisco Arias Solis
e-mail:
aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

 

 

Si quieres la paz, prepárate a vivir en paz con todos los hombres.

 


Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

 

Gracias.
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Yeats por Arias Solis Francisco

WILIAM BUTLER YEATS

(1865-1939)

 

“El vino entra en la boca

Y el amor entra en los ojos.

Esto es todo lo que en verdad conocemos

Antes de envejecer y morir.

Así llevo el vaso a mi boca,

Y te miro, y suspiro.”

 William Butler Yeats.  

 

 

LA VOZ DEL REPRENTANTE DEL
 RENACIMIENTO LITERARIO IRLANDÉS

 

Yeats es un poeta de verdad, excelente en más de un concepto, ha sido uno de los principales sostenedores que ha tenido el renacimiento céltico y  uno de los fundadores del teatro irlandés. Su labor poética es escogida, cuidadosa, de alto mérito. Yeats, quiso desde sus comienzos literarios, en 1886, revelar Irlanda a sí misma, a Inglaterra y al mundo, por medio de adaptaciones de antiguas leyendas o con poemas nuevos, de inspiración irlandesa; sus últimas obras nos lo muestran convertido en un poeta simbolista y ocultista. Yeats ha sido  el máximo representante del renacimiento literario irlandés y uno de los escritores más influyentes del siglo XX.

 

William Butler Yeats nació en Dublín el 13 de junio de 1865 y falleció en Roquebrune-Cap-Martin , Francia, el 28 de enero de 1939.  Con dos años de edad, se trasladó con su familia a Londres, donde permaneció cinco años. Estudió arte en Dublín y Londres, donde se afilió a la Sociedad teosófica en 1887, pronto se decantó por la literatura  y tomó contacto con los decadentistas que se agrupaban en torno a la revista Yellow Book y asimiló su simbolismo y su musicalidad. También se sintió atraído por la religión y la magia del Extremo Oriente, afición que conservó durante toda su vida. En una de sus visitas a Irlanda conoció a la bellísima patriota irlandesa Maud Gonne, a la que amó durante toda su vida. Yeats milita en el nacionalismo y escribe hermosos libros de poemas célticos y baladas. En 1892 fundó en Dublín la Sociedad Literaria Irlandesa. Cuatro años más tarde traba amistad con la dramaturga nacionalista  lady Isabella Augusta Gregory, con cuya ayuda fundó el Teatro Nacional Irlandés (1901), que a partir de 1904 se instalaría en el Abbey Theater de Dublín.  Gracias a la labor de Yeats  como director y autor de obras dramáticas, dicho teatro se  convirtió en  uno de los más importantes del mundo. En 1922, Yeats fue elegido senador del Estado Libre de Irlanda  y en 1923, fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura.

 

Yeats publicó su primera colección de poemas Los vagabundos de Oisin, basada en temas célticos, en 1889. Su mejor aportación en esta época a la literatura de raíces nacionalistas la constituyen los dramas La condesa de Catleen (1892), El país de nuestros anhelos (1894), Deirdre (1907). Pero el periodo más fecundo de Yeats es el de su obra de madurez y vejez. Entre las primeras destacan los volúmenes de poesía El yelmo verde (1910), Responsabilidades (1914), Los cisnes silvestres de Coole (1919) y Michael Roberts y la bailarina (1921); en ellos se trasluce una profunda evolución de su lenguaje lírico que se hace personal, vigoroso, exacto y deslumbrante, y su gran capacidad visionaria, reflejo a su vez, de la búsqueda espiritual a que le animan los estudios herméticos y teosóficos. En cuanto a su obra dramática, al principio sigue los moldes tradicionales, con temas en verso sobre la leyenda y la historia de Irlanda, pero poco a poco se van desplazando hacia el teatro experimental  con máscaras, coros y un fuerte elemento litúrgico. Obras experimentales de Yeats son: Dramas en prosa y en verso (1923) y El gato y la luna (1924). En 1925 escribió el tratado Una visión,  donde expresaba la íntima relación entre la imaginación poética y la realidad universal. Con La torre (1928), La escalera de caracol (1933), La luna llena de marzo (1935) y Últimos poemas (1936-1939), donde aparece el celebrado Hacia Bizancio, alcanza el cenit su poesía. Publicó también traducciones de Sófocles (1928), una polémica antología titulada Oxford book o modern verse (1936) y su Autobiografía (1938), poco antes de morir. Y como dijo el poeta irlandés: “... antes nosotros yace la eternidad,  / nuestras almas son amor y un continuo adiós”.

 

Francisco Arias Solis
e-mail:
aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

 

 

Apostemos con el corazón en la mano por la paz.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

 

Gracias.

 

 

 

Tomás Moro por Francisco Arias Solis

TOMAS MORO

(1478-1535)

 

“La realidad misma enseña que se engañan

 de medio a medio quienes opinan que la

 indigencia del pueblo es la garantía de la paz.”

Tomás Moro.

LA VOZ DE LA UTOPÍA

 

Según Ferrater Mora, se llama  (desde Tomás Moro que acuñó la palabra) “utopía” a toda una descripción de una sociedad que se supone perfecta en todos los sentidos. Se llama “utópico”  a todo ideal –especialmente, a todo ideal de sociedad humana- que se supone máximamente deseable, pero que muchas veces se considera inalcanzable.

 

La obra maestra de Tomás Moro es Utopía (Lovaina, 1516), escrita en latín, narra como un navegante extraviado llega a una isla del Nuevo Mundo, Utopía, donde habita una sociedad feliz, gobernada por una legislación liberal en la que sus dirigentes son elegidos por el pueblo y en la que la riqueza, fruto del trabajo colectivo, es repartida entre todos; no hay, pues, lucha entre los hombres, y, por tanto, tampoco ejército. Basándose en la concepción del Estado perfecto de Platón, Moro propone una sociedad ideal como contrapartida y escape a su agitado mundo contemporáneo.

 

El humanista, político y literato inglés Tomás Moro nació en Londres el 7 de febrero de 1478 y murió en la capital inglesa el 6 de julio de 1535. Hijo de jurista, realizó sus primeros estudios en la famosa Escuela de San Antonio de Londres, sirvió como paje del arzobispo de Canterbury. Completó su formación en la Universidad de Oxford, donde adquirió una vasta cultura humanista. En 1494 regresa a Londres donde estudia derecho. Después de pasar unos años en la Orden de los Cartujos, contrae matrimonio con Juana Colt, en 1505. A la muerte de ésta, se casa con Alicia Middleton, una viuda. Tomás Moro se convierte en un famoso abogado y tras desempeñar varios cargos públicos –miembro del Parlamento inglés (1504) mientras reinaba Enrique VII, lord canciller de Enrique VIII (1529)- se enemistó con este monarca por su oposición  al “Act Supremacy”, por el que Enrique VIII  se convertía en cabeza de la Iglesia en Inglaterra y al divorcio del rey con Catalina de Aragón. Al año siguiente se negó también a asistir a la coronación de Ana Bolena. Acusado de alta traición por Enrique VIII es encarcelado en la Torre de Londres, condenado a muerte el 1 de julio de 1535 y decapitado cinco días más tarde.

 

En 1866  tuvo  lugar la beatificación de Tomás Moro por el Papa León XIII y,  en 1935,  su canonización por el Papa Pío XI. Finalmente,  Juan Pablo II, lo proclamó, en 2002,  patrón de los políticos y  gobernantes.

 

Tomás Moro fue íntimo amigo de Erasmo de Rótterdam, con quien tradujo los Diálogos, de Luciano, y de William Lyly, con quien llevó a cabo una antología de poesía griega traducida al inglés. Su obra maestra es Utopía (1516), en la cual prefiguró un Estado que consideraba ideal. Entre sus obras destacan Historia de Ricardo III (1514) y Diálogo entre el Consuelo y la Tribulación (1534), escrito en la Torre de Londres antes de su ejecución. Y como dijo el gran humanista inglés: “Un hombre puede perder la cabeza fácilmente, y, sin embargo, no sucederle por esto ningún mal”.

 Francisco Arias Solis
e-mail:
aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

 

 

No se debe  admitir la violencia ni siquiera contra la violencia

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

 

Gracias.

 

 

                                                        

Andersen por Arias Solis Francisco

 

 

 

HANS CHRISTIAN ANDERSEN

(1805-1875)

 

“Algo de esa extraña fuerza ejerció el cementerio

 protestante de Málaga sobre mí. Llegué a comprender

 por qué un lunático inglés se había quitado la vida

 para que lo enterrasen en este lugar.

Hans Christian Andersen.

 

LA VOZ DE LOS CUENTOS POPULARES

 

Andersen es un exponente del romanticismo en su país y el escritor danés más conocido universalmente, gracias a la serie de Cuentos que publicó y que constituyen su mejor obra. El lector español ha intimado con ellos en traducciones a nuestro idioma que le permite apreciar las dotes de fantasía, ingenuidad y gracia del autor. A ellas se añade una gran sensibilidad en las numerosas poesías que publicó. Aunque dedicados en principio a los niños, muchas de sus narraciones tienen múltiples facetas y dobles sentidos que sólo pueden ser apreciados por los adultos.

 

Hans Christian Andersen nació en Odense el 2 de abril de 1805. Hijo de una familia muy humilde, su padre era un pobre zapatero que murió siendo él niño. Entonces su madre que era lavandera lo mandó a Copenhague, donde luchando con grandes dificultades,  intentó ser cantante de ópera y bailarín.  Logró la protección de los músicos Christoph Weyse y Siboni, del poeta Frederik Hoegh Gulberg, y de Jonas Collin, director del Teatro Real, lo que le permitió instruirse. Tuvo una formación principalmente autodidacta y sus lecturas de Goethe, Schiller y Hoffmann dejarán una profunda huella en su alma. Federico VI se interesó por Andersen y le envió durante algunos años a la escuela Slagelse. En 1828 obtuvo el título de bachiller e ingresó en la Universidad de Conpenhague. Viajó por diversos países, entre ellos Alemania, Francia, Italia, Grecia,  Turquía, España y el Reino Unido. En este último país trabó amistad con Charles Dickens. En 1844 Andersen nos contó: “Hace veinticinco años llegué con mi atadito de ropa a Copenhague, un muchacho desconocido y pobre, y hoy tomé chocolate con la Reina”.  En 1866 le fue concedido por el rey de Dinamarca  el título honorífico de Consejero de Estado y al año siguiente fue declarado Ciudadano ilustre de su ciudad natal. Hans Christian Andersen falleció en Copenhague el 4 de agosto de 1875.

 

Andersen siendo aún estudiante, llamó la atención por las poesías que publicaba, y ya, desde entonces, no cesó de producir, con general aplauso. Su primer éxito fue su cuento fantástico Un paseo desde el canal de Holmen a la punta Este de la isla de Amager (1828-1829), Hablar de la literatura danesa y no mentar a Andersen es hoy imposible. Se le admira y sobre todo se le quiere por su gran ternura.

 

Conocido como  escritor para niños, fue también autor de epigramas y poemas de corte patriótico, de los libros de viaje En Suecia (1851) y En España (1863), de las novelas El improvisador (1835), O.T. (1836) y Tan sólo un violinista (1837), de las piezas teatrales El mulato (1840) y Los sueños de un rey (1844), y del libro autobiográfico La verdadera historia de mi vida (1855). No obstante, su reconocimiento dentro de la historia literaria se debe casi exclusivamente a sus cuentos, inspirados en la tradición popular, con los que obtuvo un reconocimiento internacional. En ellos alcanza un perfecto equilibrio entre el mundo de la realidad y el de la fantasía, mezclando personajes de la vida cotidiana con héroes míticos, animales y objetos inanimados. Publicó varios volúmenes entre 1835 y 1872. Muchos son relatos folklóricos reelaborados, otros son biográficos como Ella no servía para nada, La pequeña vendedora de fósforos o Los dos hermanos.  Los títulos más famosos son, entre otros: Nicolasín y Nicolasón, La colina de los elfos, Las zapatillas rojas, La sirenita, El ruiseñor, La aguja de remendar, El traje nuevo del emperador, que recuerda a El retablo de las maravillas, de Cervantes, El patito feo, El soldadito de plomo, La sombra, La reina de las nieves y El sastrecillo valiente

 

Las fábulas, mitos, alegorías y parábolas son corrientes en la mayoría de sus cuentos, que, en general, destacan por el peculiar modo narrativo, por la aparente ingenuidad estilística y por la manera de dirigirse a los lectores. Y como nos  dijo el escritor danés: “La vida es un cuento de hadas escrito por el dedo de Dios”.

 

Francisco Arias Solis
e-mail:
aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

 

 

Paz y libertad. 


Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

 

Gracias.

Vigny por Arias Solis Francisco

ALFRED DE VIGNY

(1797-1863)

 

“Ciudadano verdaderamente libre es aquel

que no depende de los gobiernos ni les debe nada.”

Alfred de Vigny.

 

LA VOZ DE UNO DE LOS PADRES DEL TEATRO ROMANTICO

 

Alfred de Vigny es uno de los del romanticismo francés que figuró al lado de Lamartine y de Víctor Hugo, como poeta; de Hugo y de Dumas (padre) como uno de los tres fundadores de la novela histórica y del drama moderno; aunque no tiene fuera de Francia la popularidad de sus compañeros. Su producción poética no muy abundante, pero sí muy escogida, está llena de natural distinción y de elevación moral. Mas donde Vigny procuró triunfar en seguida fue en el teatro, con una traducción del Otelo de Shakespeare (a la cual puso un prólogo que, junto con el de Cromwell, de Hugo, contiene toda la teoría del drama romántico) y con el drama original Chatterton. Al mismo tiempo que obtenía ruidosos éxitos  con las publicación de sus novelas históricas.

 

Alfred Victor de Vigny nació en Loches el 27 de marzo de 1797 y falleció en París  el 17 de septiembre de 1863. Perteneciente a una familia noble y de tradición  militar; él mismo siguió también la carrera de las armas, que le iba a decepcionar, pues prácticamente solo conoció la monotonía de la vida de los cuarteles. En 1823, al no poder marchar a España con los Cien Mil Hijos de San Luis, el capitán Vigny se planteó abandonar el ejército, lo que se hizo realidad a finales de 1924. Al año siguiente,  contrajo matrimonio  con la joven inglesa Lydia Bunbury, que a los pocos años quedó casi inválida.

 

A pesar   de su estirpe noble, que ya la le había hecho sufrir durante su juventud en la época del Imperio, se ilusionó  por el liberalismo,  y apoyó el derrocamiento de Carlos X en la revolución de julio de 1830.  Viendo frustradas sus ilusiones, se consagró a la literatura, pero toda su obra se verá impregnada de amargura. Conoce a la actriz Marie Dorval que se convierte en su amante. En 1845 fue elegido miembro de la Academia Francesa. Desde su nobleza, tradicionalmente partidaria de la monarquía, evoluciona hacia el republicanismo. Incluso, se presenta como diputado en las elecciones posteriores a la revolución de 1848, pero sufre una nueva decepción. Terminó sus días solitario y amargado, dedicándose nuevamente a la poesía, que será publicada después de su muerte.

 

Alfred de Vigny compuso poemas siendo aún militar en 1816; dedicó también gran parte de su tiempo a la lectura, sobre todo de la Biblia y de algunos escritores románticos como Chateaubriand y Byron. En 1820 frecuentó  El Cenáculo,  célebre salón literario fundado por Charles Nodier, al que acudían los jóvenes escritores románticos, y Vigny empezó a publicar sus poemas en revistas. Se dio a conocer con el poema Eloa o la hermana de los ángeles (1824) al  que siguió, en 1826, Poemas antiguos y modernos, ampliado en 1837. Alcanzó la madurez poética con el libro Los destinos, comenzado en 1838, escrito durante el resto de su vida y publicado póstumamente en 1864, que revela, como el también póstumo Diario de un poeta (1867), una visión del mundo pesimista y estoica. Considerado uno de los principales líricos del romanticismo francés, en su producción en prosa destacan la novela histórica Cinco de marzo (1826), Stello (1832) y el libro de relatos de trasfondo autobiográfico Servidumbre y grandeza militares (1835), en donde la prosa de Vigny se acerca a sus  mejores composiciones poéticas. Como dramaturgo, contribuyó a fijar las características del teatro romántico con La mariscala de Ancre (1831), Escapar del miedo (1833) y Chatterton (1835), su obra maestra, que es un drama en tres actos y en prosa, quizás inspirado en un hecho real. Es la historia de un poeta, amargado ante la incomprensión de la sociedad que lo rodea, que acaba por suicidarse. Y como dijo el genial escritor francés: “Sólo el silencio es grandioso; todo lo demás es debilidad”.

 

Francisco Arias Solis
e-mail:
aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

 

 

Tolerancia cero contra la corrupción.


Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

 

Gracias.
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Alfieri por Arias Solis Francisco

 

 

VITTORIO ALFIERI

(1749-1803)

 

“Opiniones, todas las que se quieran; ofensas a las personas,

 ninguna, respeto a la moral y a las buenas costumbres, siempre.

Estas han sido y serán mis únicas leyes; ninguna otra

 se puede admitir ni se debe respetar.”                              

Vittorio Alfieri. .          

 

LA VOZ DEL APÓSTOL DE LA LIBERACIÓN DE ITALIA

 

Alfieri es el grande y, sobre todo, elocuente, poeta nacional de la Italia nueva, unificada, libre que odia la opresión extranjera. Autor de transición entre el clasicismo y el romanticismo, en la historia de las letras italianas ocupa un puesto de honor, especialmente en el ámbito de la literatura dramática y por su patriotismo se convirtió en estandarte del movimiento de independencia italiano (Risorgimento).  De sus tragedias se ha dicho que serán siempre, después de la Divina Comedia, el más grande monumento de la poesía verdaderamente civil, y esto no lo dice un crítico sólo: son legión los que lo repiten. Su influjo fue grande en otro tiempo: no sólo fue poeta trágico, sino lírico y notable satírico. No hay más que empezar a leer una de sus obras para comprender en seguida, por la alteza y el vigor del estilo, que nos hallamos frente a una figura de las de primera fila, ante un poeta y un buen escritor. La posteridad le ha llamado  hijo y discípulo de Dante. Su influencia en España fue considerable hacia finales del siglo XVIII y, sobre todo, especialmente durante el trienio liberal. Roma libre fue representada y publicada en Cádiz en 1812  para celebrar la promulgación de la nueva Constitución.

 

Vittorio Alfieri nació en Asti, Piamonte, el 16 de enero de 1749 y falleció en Florencia el 8 de octubre de 1803. Perteneciente a una familia noble y de gran fortuna, estudió en una academia militar de Turín y realizó viajes por toda Europa durante los que descubrió su ideal de libertad política (en Inglaterra). “Me ha sublevado siempre el tener que someter mis obras a la censura antes de darlas a la estampa –escribiría en su autobiografía-, no porque yo crea que se debe imprimir todo lo que se escribe, ni lo quiera tampoco, sino porque he adoptado por completo la ley de Inglaterra y a ella me atengo; no he escrito nunca nada que no se pudiese publicar libremente y sin censuras para el autor en la verdaderamente libre Inglaterra”. En 1772  regresó a Turín, donde comenzó a escribir sus tragedias. Cuatro años más tarde  se trasladó a Florencia para estudiar el italiano más puro que se hablaba en la provincia de Toscana, ya que él hablaba francés, el idioma de las clases dirigentes de Turín. En Florencia conoció a Louise de Stolberg, condesa de Albania, que se convirtió en su amante.

 

Escribió unas veinte tragedias en las  que exalta, principalmente; el patriotismo y el amor a la libertad, pero con una fórmula clásica tanto en el tratamiento de sus temas como en el acatamiento de las unidades. Se citan entre las más notables Cleopatra (1775), Orestes, Antígona, Agamenón; La conjuración de los Pazzi (1777-1789), María Estuardo, Felipe II,  Saúl (1782) y su obra maestra Mirra (1782-1786), en la que trata el tema del incesto. Se hace menester mencionar  sus libros en prosa De la tiranía (1789) y El príncipe y las letras (1801). Escribió también Rimas (1789) y su célebre autobiografía Vida (1804), de publicación póstuma. Tradujo en verso las comedias de Terencio y la Eneida de Virgilio.

 

Reina en sus tragedias un espíritu de libertad, un odio a los tiranos, un culto a la energía que hicieron saludar en Alfieri a “el intrépido alóbroge”, al apóstol de la liberación de Italia, a la que quiso dar un teatro digno de ella. Y como dijo el poeta dramático italiano: “No alabemos  más que aquello que enseña a ser mejor”.

 

Francisco Arias Solis
e-mail:
aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

 

 

La peor paz es mejor que la mejor guerra.

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

 

Gracias.

 

 

 

 

 

 

Henry Miller por Arias Solis Francisco

 

 

HENRY MILLER

(1891-1980)

 

“Cada guerra es una destrucción

 del espíritu humano.”

Henry Miller.

 
LA VOZ DE UN DEFENSOR DE LA LIBERTAD

 

Ninguna de las seis novelas, núcleo central de la obra de Miller, han podido ser vendidas libremente en los países cuyo idioma escribe. Sin embargo, a Miller se le considera  como un clásico del siglo XX, y fue miembro de la Academia Americana de Artes y Letras, elegido en 1958 por ser “autor de muchos libros cuya originalidad y riqueza técnica están unidas a la variedad y la audacia de sus temas. Su temeridad de tratamiento y su intensa curiosidad con respecto al hombre y a la naturaleza no tienen rival en la literatura en prosa de nuestro tiempo”.

 

El escándalo acompañó al autor durante toda su vida; sus libros estuvieron prohibidos en Estados Unidos largo tiempo y fueron identificados con el vicio y la perversión. Su acentuado erotismo y su agresiva desacralización de costumbres, ideas e instituciones, pueden ser, sin embargo, sólo aparentes. Detrás de ello hay un alto porcentaje de autobiografía –él llamó a sus libros “documentos”- de arrebato lírico, de crítica del mundo moderno y, sobre todo, de actitud vitalista, intelectual y sensorial. Pero el análisis puede llegar más lejos: lo que a primera vista parece una placentera visión del erotismo, se convierte en una pesimista convicción de que ni el mismo erotismo puede tomarse como salvación o libertad del individuo. Sus libros describen un mundo esencialmente masculino, en el que las mujeres tienen un papel secundario y subordinado a la fantasía de los hombres.

 

Miller contaba con un gran público en países muy dispares. Cuando al final de la Segunda Guerra Mundial, en Francia se intentó prohibir Sexus (1949), el primer libro de la trilogía La crucifixión rosada se provocó un verdadero escándalo. Se formó un comité de defensa de Henry Miller encabezado por Maurice Nadeau y con la participación de intelectuales tan destacados como André Guide, Sartre, Breton, Eluard y Camus entre otros muchos.

 

Miller es considerado por su público, no sólo un gran escritor, sino una figura moral de primer orden. Por otra parte, se ha demostrado que su obra es altamente terapéutica. Su obra, siempre autobiográfica, cumple aquel maravilloso propósito de Unamuno: darle la vuelta a lo que llevamos a dentro. Y nadie como el gran Henry Miller se desnuda para servir de experimento a los lectores, para curarlos de su ridículos complejos. Y recordando también al gran poeta que fue Yeats, al afirmar que el idioma poético es la lengua común, hay que agradecer vivamente al arte de Henry Miller sus inigualable fuerza para representar las  emociones encontradas por el artista a través de una vida apasionada y dura.

 

Henry Valentine Miller nació en Nueva York el  26 de diciembre de 1891 y falleció en Pacific Palisades, California, el 7 de junio de 1980. Después de haber cursado estudios en el City College de su ciudad natal y en la universidad de Cornell, ejerció una gran cantidad de oficios, en ninguno de los cuales perseveró. Hacia 1930, huyendo de la Gran Depresión, se dirigió a Europa y, atraído por el intenso clima artístico de París, fijó allí su residencia, llevando una vida bohemia. Diez años de permanencia en la capital francesa fueron definitivos en su formación de escritor. En 1940 regresa a los Estados Unidos y se instala en Big Sur, California.

 

Su primera obra fue Trópico de Cáncer (1934), novela prohibida por obscenidad en Estados Unidos, a la que seguiría un ensayo sobre Proust y Joyce, El universo de la muerte (1938), culminando su estancia en París con Trópico de Capricornio (1939), para muchos su obra  más lograda, en la que presenta su experiencia neoyorkina de 1920-1924. También son de destacar El coloso de Marussi  (1941), original guía de Grecia, Pesadilla del aire acondicionado (1945) y la trilogía La crucifixión rosada, compuesta por  Sexus (1949),  Plexus  (1952) y Nexus  (1959).  Póstumamente se publicó el libro Querida Brenda (1986),   que recoge las cartas de amor a su  última amante, la joven actriz Brenda Venus.   Y como dijo el novelista  norteamericano: “El amor es la liberación de la tiranía del yo”.

 

Francisco Arias Solis
e-mail:
aarias@arrakis.es
URL: http://www.arrakis.es/~aarias

WIKIPEDIA: http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Arias_Sol%C3%ADs

 

 

La paz no se reduce a la ausencia de guerras

Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL:
http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm

 

Gracias.